Vinculan al burgalés detenido con grupos radicales del fútbol

I.E. / Burgos
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El arrestado, de 23 años y que vive con sus padres en Gamonal, propinó un «fortísimo puñetazo» que provocó la muerte a Sergio Delgado. La Policía cree que la motivación de la agresión fue por la condición de vallisoletano de la víctima

Vinculan al burgalés detenido con grupos radicales del fútbol - Foto: Luis López Araico

La herida que presentaba en el rostro el joven vallisoletano que murió en la madrugada del sábado en La Flora cuando celebraba una despedida de soltero no casaba con la de una caída. Pero hasta bien entrada la noche de ese mismo día la Policía Nacional no pudo recabar el testimonio clave que permitió a los investigadores detener, ya ayer domingo, al burgalés que presuntamente propinó un "fortísimo puñetazo" a Sergio Delgado y le provocó la muerte. Al arrestado -un muchacho de Gamonal de 23 años que vive con sus padres- la Comisaría lo vincula con grupos juveniles radicales del fútbol ligados al movimiento Resaca Castellana. La motivación del sorpresivo ataque, en principio, tiene que ver con la condición de vallisoletano del varón fallecido, según la Policía.

La agresión a Sergio Delgado, un joven de 32 años que se dedicaba al diseño gráfico, fue muy rápida y no se produjo en el marco de ninguna pelea, de ahí que muchos de los testigos que declararon el sábado ante la Policía Nacional no supieran establecer si Sergio fue golpeado antes de caer y darse con la cabeza contra el suelo. De hecho, hasta bien entrada la tarde, la principal hipótesis que manejaban los investigadores era la de que la víctima se había desplomado de manera fortuita.

Pero el resultado de la autopsia contribuyó a dar un giro inesperado a las pesquisas. El examen del cadáver reveló un golpe fortísimo en el rostro, que fracturó los huesos propios de la nariz del joven y que le causaron una fuerte hemorragia. Como consecuencia del impacto cayó al suelo de espaldas y, por eso, la parte posterior de la cabeza también presentaba una lesión. Pero ésta, según el análisis forense, no fue la que le causó la muerte. Fue el puñetazo previo, "fortísimo e inesperado el que provocó su fallecimiento prácticamente de forma instantánea".

Los hechos ocurrían el sábado sobre las 4,55 de la madrugada, que fue la hora a la que el 112 recibió el aviso por el desvanecimiento de un joven en la plaza de Huerto del Rey. Poco antes el grupo de amigos vallisoletanos que celebraban una despedida de soltero, entre los que estaba la víctima, se encontraban tomando copas en el Madame Kalalú. En ese mismo momento y en ese mismo local coincidieron con la pandilla de jóvenes burgaleses en la que estaba quien a la postre sería arrestado. En el establecimiento, según las primeras pesquisas, no se produjo ningún encontronazo ni ninguna discusión, pero es posible que por las conversaciones el presunto agresor se percatara de que los integrantes del grupo de la víctima eran de Valladolid.

Poco después salieron al exterior y todo se desarrolló muy rápido. El burgalés de 23 años se dirigió a Sergio Delgado y le preguntó si era de Valladolid. El otro le contestó que sí mientras se daba la vuelta y fue cuando el agresor supuestamente le propinó el puñetazo fatal.

La investigación de la Policía Nacional comenzó prácticamente a ciegas, porque ninguno de los testigos -ni amigos de la víctima ni otros ciudadanos que a esas horas se hallaba en La Flora- describieron que se hubiera producido un ataque previo a la caída de Sergio al suelo. Las horas y el grado de intoxicación etílica que presentaba la mayoría de ellos no les ayudó precisamente a recordar de manera clara los hechos. Pero cuando llegó el resultado de la autopsia y puso sobre la mesa la lesión mortal en el rostro, la Comisaría 'llamó a retreta' -varios efectivos se incorporaron a la práctica de las pesquisas tras interrumpir sus días de descanso- y comenzó a tomar testimonio a todas las personas a las que por la mañana filiaron los agentes de los Zetas. De las declaraciones de los testigos los investigadores de la Brigada de Policía Judicial fueron tirando del hilo hasta saber que un grupo de jóvenes vinculados a las 'juventudes' de Resaca Castellana había coincidido con la víctima en el mismo bar. También les relataron que, efectivamente, Sergio Delgado fue golpeado antes de desplomarse contra el empedrado de Huerto del Rey. Y en las imágenes de una de las cámaras de videovigilancia -que no grabó la agresión- sí observaron que un grupo de chavales se alejaba un joven con demasiada prisa. Solo quedaba por identificar al autor, que no era poca cosa, pero finalmente la Policía Nacional lo logró.

Cuando la secuencia de los hechos y la autoría estaba ya clara, la Comisaría preparó el operativo para detener al agresor. Sobre la 1 de la madrugada del domingo, la Policía se presentó en un domicilio de Gamonal, donde vive el joven junto a sus padres. Pasó la noche en los calabozos de la Comisaría y no reconoció los hechos. No pasará a disposición judicial hasta hoy o mañana, puesto que a los investigadores aún les quedan por atar algunos cabos, por ejemplo, si algún testigo trató de encubrir al detenido.

La Policía Nacional investiga aún el móvil de la agresión, aunque parece que su condición de vecino de Valladolid pudo ser el desencadenante, según la Comisaría. Si puede tratarse o no de un delito de odio -quizá por origen- es un extremo que debe determinar el juzgado cuando corresponda. Esto fue lo que comentó ayer la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, al respecto: "Y si se confirma que es un delito de odio solo espero que caiga todo el peso de la justicia sobre el agresor. Y también sobre las conciencias de quienes alimentan este odio, porque lo que no puede ser es que un chaval venga aquí a celebrar una despedida de soltero y encuentre la muerte porque alguien le agrede por su origen. No puede ser. Lo que deseo es que, si esto se confirma, caiga el peso de la justicia sobre el agresor. No es consentible que estas cosas suceden en una ciudad como Burgos, que es una ciudad segura", señaló.