René Payo

Del Ayer al Hoy

René Payo


Porcelos

05/03/2024

Está de moda el buen conde Diego Porcelos, poblador o fundador de nuestra ciudad en aquel lejano año de 884, cuya historia y leyenda quedaron magníficamente glosadas por Isaac Rilova en una extraordinaria conferencia el pasado sábado en el Salón Rojo del Teatro Principal que, lamentablemente, quedó un tanto deslucida por la nevada, cuyas consecuencias han empañado también los actos que estaban previstos para este domingo. Y digo que está de moda no sólo por el recuerdo festivo que a través de un gigantón se pretende hacer al conde, sino también porque existe un movimiento en determinados ámbitos ciudadanos por recobrar su memoria. Nuestro polifacético Jesús Toledano, hombre que como pocos sabe acercar la Historia a la gente, es el responsable junto a la Federación de Peñas y a la Concejalía de Turismo de una serie de iniciativas que, año tras año desde hace un lustro, se van consolidando en torno a una figura que, aunque a veces queda diluida por las brumas del tiempo, puede y debe ser reclamada por una ciudad que tiene la fortuna de contar con el conocimiento de algunos importantes datos en relación a su momento fundacional.

No creo que sean justas las críticas de muchos que consideran rancias y anticuadas este tipo de celebraciones como creadoras o mantenedoras de tópicos. A  mi entender, contribuyen a crear vínculos de pertenencia a una colectividad que se acerca a su pasado de manera festiva y, a la vez, se convierte en un recurso cultural y turístico. Celebrar y recrear algunos momentos de la historia a través de actos populares es algo que habitualmente se desarrolla en muchos de los países de nuestro entorno, a veces con notable fortuna, que sin complejos reviven su Historia. Es por ello que debemos felicitar y reconocer a todas aquellas personas e instituciones que se han implicado en la organización de este fin de semana dedicado a Porcelos por el cariño y el esfuerzo que han puesto en el mismo, contribuyendo no sólo a arrojar luz sobre nuestra historia fundacional, sino también a fomentar lazos de unión entre los burgaleses. 

Esperemos que el próximo año la meteorología nos acompañe y que el homenaje al conde luzca como se merece.