Ilustres desconocidos con pasado compartido

RODRIGO C. LEÓN / Aranda
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El zaguero Mario Saiz y el guardameta Curro Harillo se forjaron en la cantera del Real Madrid años antes de vestir los colores de la Arandina

Mario Saiz durante su presentación como blanquiazul. - Foto: DB

Como todo duelo inédito, el partido entre Arandina y Real Madrid también cuenta con sus entresijos particulares. Más allá de que este tipo de duelos rompen con lo habitual cuando uno piensa en el cuadro merengue, muchas veces la historia une por casualidad a equipos cuyos caminos siempre discurrieron por cauces totalmente opuestos.

Casos perfectos son los de Mario Saiz y Curro Harillo. Algunos amantes de la Arandina quizás se acuerden de ellos. La gran mayoría tendrían que necesitar varios minutos y tirar de memoria. Y alguno que otro no caería. Pero cuentan con un asterisco que les hace poseer ese sentimiento especial teniendo en cuenta la proximidad del choque de Copa del Rey entre Arandina y Real Madrid. Tanto Saiz como Harillo pasaron por La Fábrica antes de enfundarse la elástica blanquiazul en enero de 2012.

Mario Saiz se formó en las categorías inferiores del Real Madrid hasta la etapa de juvenil. Allí, compartió vestuario con jugadores como Rubén Sobrino, Álex Fernández, Carvajal o Rubén Molero. Este último quizás más desconocido, pero también tuvo su pasado en El Montecillo, ya que estuvo a prueba durante el periplo de Emilio Ferreras. Tras abandonar la Casa Blanca, Saiz probó suerte en el FC Naters suizo, CD Brunete, Navalcarnero y más tarde en la Arandina.

Como fichaje invernal de urgencia tras la lesión de Carmelo, el zaguero (ahora con preferencia por la medular) tuvo un papel discreto bajo las órdenes del Chino Zapatera. Luego de seis partidos y consumar un cruel descenso a Tercera División, Saiz hizo las maletas dirección Madridejos, para posteriormente enrolarse en las filas de Móstoles URJC, Villaverde, El Álamo, Móstoles CF, Casarrubios, Griñón y Cenafe. Ahora, alejado de la farándula, disfruta del fútbol en el Villaverde San Andrés, de Preferente Madrileña.

Más reciente es el caso de Curro Harillo. Natural de Ronda, el guardameta cumplió los tres años de juvenil en Valdebebas. Avalado por su gran proyección en el Málaga, aterrizó en la capital, en donde llegó a ser convocado por la Selección Española Sub 17. Con el cartel que dota el haber despuntado en el Real Madrid, probó fortuna en el filial del Braga. No obstante, la aventura duró apenas seis meses. Y desde entonces, se embarcó en equipos de Tercera y Segunda B como el San Roque, UCAM Murcia, Extremadura, San Fernando CD o Mérida.

En verano de 2020 aterrizó en la Arandina como uno de los grandes nombres del proyecto. Sin embargo, la competencia de Maxi San José lo relevó al banquillo y abandonó el club en invierno en busca de oportunidades después de disputar seis partidos en liga. Desde entonces, Almería B (con convocatoria con el primer equipo en Segunda incluido), Teruel y Antoniano han sido sus últimos destinos hasta la fecha.

Dos historias tan curiosas como llamativas, que con el paso de los años guardarán una relación más especial gracias al partido de Copa del Rey entre Arandina y Real Madrid. La forja de La Fábrica escribió dos capítulos que más tarde añadieron el azul al color de su camiseta. Ahora, estos capítulos serán una pequeña parte de la gran historia por contar del próximo 6 de enero.