Vivir en la calle mata

ANGÉLICA GONZÁLEZ / Burgos
-

«Me costó mucho dar el paso de pedir ayuda, era una cuestión de orgullo, me daba mucha vergüenza verme así», comenta Jesús, que lleva 8 meses pernoctando en un vehículo en Burgos capital

De estudiar en Jesuitas a dormir en el coche - Foto: Alberto Rodrigo

No quiere que su imagen salga en el periódico y prefiere que le fotografiemos paseando y viendo escaparates en el centro de la ciudad donde una vez fue una persona 'normal'. Se llama Jesús, este año cumple 49 años y desde el pasado mes de abril está en la calle. Como en muchos casos, esto no es literal aunque sí es cierto que no tiene una casa porque su familia, según cuenta, le ha echado. Comenzó durmiendo en su coche (que ya no tiene gasolina ni batería ni ha pasado la ITV) y ahora lo hace en la Unidad de Mínima Exigencia de Cáritas y va a comer, a merendar y a cenar a la casa de acogida de San Vicente de Paúl de las Hijas de la Caridad.

Me costó mucho dar el paso de pedir ayuda, era una cuestión de orgullo, me daba mucha vergüenza verme así"

Le costó mucho dar el paso de pedir ayuda a las entidades sociales, recuerda, por una cuestión de orgullo, porque le daba vergüenza verse así. Porque Jesús, que estudió en el colegio de Jesuitas, es miembro de una familia acomodada en lo económico (con negocio propio y boyante y probablemente conocida, de las de Burgos de toda la vida) aunque desestructurada en lo emocional, y la muerte de uno de sus progenitores acabó por echar abajo el precario equilibrio en el que se basaba la convivencia. También tiene a sus espaldas un gravísimo accidente laboral que casi le cuesta la vida y que le ha provocado una discapacidad del 40%, un divorcio muy doloroso y puntuales conflictos que hicieron que tuviera que pasar una temporada en un centro de rehabilitación para adicciones que él asegura que nunca ha tenido. "Mi familia me denunció por violencia doméstica y mi abogado me recomendó que dijera que aquel día había bebido".

Nunca hice nada malo. Que nadie se crea que está libre de quedarse en la calle"

Ahora que por fin ha pedido ayuda y que empieza mañana en un trabajo asegura que quiere centrarse en salir adelante "y en encauzar la vida" y pide que la gente no se acuerde solo de los sintecho cuando se mueren, que les miren a la cara, que les pregunten cómo están. "Yo no he hecho nada malo, nunca, creo que he sido buena persona pero me ha tocado vivir esto. Que nadie se crea que está libre de quedarse en la calle".