A vueltas con la muerte de un varón junto a un pub de Miranda

Ó.C. / Miranda
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El abogado de la familia de la víctima explica que el informe preliminar de la autopsia no determina con seguridad la causa del fallecimiento en Juan Ramón Jiménez y deja abierta la posibilidad de que el infarto lo motivara el momento de tensión

La zona en la que se produjeron los hechos es una de las más conflictivas de la ciudad. - Foto: A.B.

Una discusión por la presencia de un perro en el interior de un pub de Miranda acabó con un varón de 52 años muerto a las puertas del local de la calle Juan Ramón Jiménez el 25 de septiembre. Como consecuencia, hubo un detenido que quedó en libertad provisional y el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de la ciudad consideró que se trataba de un delito de lesiones, aunque la familia del fallecido no opina lo mismo. Su abogado, Javier Martínez, defiende que los hechos corresponden a un homicidio imprudente y detalla que la autopsia «es un poco ambigua y no dice nada concluyente al cien por cien». Más allá de esta posición, el letrado explica que el documento definitivo «tampoco variará mucho», respecto al texto con el que trabaja. 

Martínez incide en que el estudio realizado deja dudas sobre lo que realmente motivó el desenlace, ya que «no descarta que muriera del golpe, pero sí que dice que lo más probable es que se produjera un fallo cardíaco». Él apuesta por el homicidio imprudente, «porque la autopsia preliminar dice que probablemente la muerte se debió a un ataque al corazón, pero también dice que eso se pudo producir a consecuencia de la agresión», porque el detenido empujó a la víctima a la calle donde se golpeó contra un coche. El documento del forense apunta, según el relato del abogado, a «un estrés o una emoción producida por los hechos», lo que según el letrado afianza su teoría, en la que tampoco oculta que el informe preliminar también deja claro que la víctima «había bebido», pese a sus problemas de salud cardíacos por los que había estado hospitalizado días antes. 

Respecto al procedimiento, Martínez detalla que el juzgado número 1, que es el que se encarga porque el número dos se inhibió, «ahora mismo está tramitando el caso como un delito indeterminado». Por este motivo, recalca que los motivos del fallecimiento no están del todo claros. Por lo tanto, cuando arranque el juicio, el abogado de la familia asume que tendrá que defender su tesis y «aunque tendremos que ver lo que dice la autopsia definitiva, existe la posibilidad de que llevemos una pericial de parte, pero eso tendremos que verlo».

Más allá de la catalogación del delito, Martínez considera que «en este caso los hechos están claros» (...).

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