Condenan a 4 expoliadores sorprendidos in fraganti en Belorado

P.C.P. / Burgos
-

La Audiencia ratifica la pena de 9 meses de multa a cada identificado en el yacimiento de La Mesa por un delito de expolio en grado de tentativa

El Seprona ha realizado numerosas intervenciones en el yacimiento romano La Mesa de Belorado. - Foto: Jesús J. Matías

Segunda condena en menos de un año de los tribunales burgaleses por el expolio del yacimiento romano de La Mesa, en Belorado. En ambos casos los saqueadores fueron sorprendidos in fraganti por la Guardia Civil con detectores de metales y antes de que consiguieran hallar ningún objeto de valor, por lo que se trata del mismo delito en grado de tentativa.Sin embargo, las penas varían.Al primero le cayeron 5 meses de cárcel -no ingresa en prisión- en el Juzgado de lo Penal 3 y en el caso ahora conocido, del Penal 2, se les impone una multa de 1.620 euros a cada uno de los 4 investigados (9 meses, a razón de 6 euros diarios).  

La Audiencia ha ratificado también esta segunda sentencia, puesto que considera que el delito de expolio sí se puede entender cometido en grado de tentativa. «El resultado no se produjo, pero no por una deficiente realización de la acción por parte del autor, sino porque los acusados no llegaron a encontrar objetos de valor, no pudiendo continuar su actividad al ser sorprendidos por la Guardia Civil», recalca la Sección Primera.

La patrulla de la Benemérita se encontró dos turismos, un Opel Vectra y un Citröen Xsara Picasso, en el camino de entrada al Yacimiento de La Mesa la madrugada del 24 de marzo de 2019, con 4 pasajeros equipados con detectores de metales, azadillas y otros aperos de labranza y vestidos con monos de trabajo y botas de monte, manchados de barro y tierra. Para explicarse ofrecieron excusas como que se habían quedado sin batería en el coche, que los detectores los tenían por trabajo...

Sin embargo, se considera probado que todos ellos sabían que estaban en una zona protegida, «principalmente por la existencia de carteles indicativos y por ser vecinos de la zona o residir temporadas o tener vínculos con ella», destaca la sentencia, que también detalla su método de trabajo. «Comenzaron a inspeccionar el suelo y el subsuelo con los detectores y a realizar pequeñas excavaciones en los lugares donde podía haber algún resto metálico, con intención de encontrar objetos de especial valor para apoderarse de ellos sin autorización. Para ello, fueron marcando el terreno con piedras superpuestas una encima de otra y con cintas de plástico para señalizar los lugares por los que transitaban», explica.

El Seprona localizó 6 hoyos de entre 10 y 20 centímetros de ancho y unos 10 de profundidad, «que formaron una línea imaginaria prácticamente recta y perpendicular al camino de acceso a las parcelas, con la intención de encontrar tales objetos de valor histórico relevante, causando con ello también un daño a la secuencia estratigráfica del terreno, que dificulta el estudio científico reglado de la misma», concluyen los magistrados.