Máxima alerta en la hostelería por nuevas estafas digitales

G. ARCE / Burgos
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En los últimos meses han crecido las suplantaciones de la Agencia Tributaria, de las empresas de energía e incluso de proveedoras con el objeto de confundir a las víctimas y sustraerles dinero

Enrique Seco, representante de bares y restaurantes, muestra una de las denuncias presentadas por estafa de los hosteleros en los últimos meses. - Foto: Luis López Araico

La hostelería burgalesa no solo soporta una oleada de robos nocturnos en sus establecimientos, sobre todo en los ubicados en zonas rurales, sino que también está siendo blanco de las estafas digitales en los últimos meses. Bares, cafeterías, restaurantes e incluso hoteles son objetivo permanente de engaños que se sirven de suplantaciones de la Agencia Tributaria, de las compañías de energía y de telefonía e incluso de sus supuestos proveedores de suministros y servicios más habituales.

En los últimos meses, según alertan desde la Federación de Empresarios de Hostelería, se han tramitado, al menos, cinco denuncias ante la Policía de establecimientos hosteleros -en el centro, Gamonal y zona sur- víctimas de estafas «muy elaboradas y profesionales», que incluso han supuesto desfalcos de más de 1.600 euros para los negocios atacados.

Uno de los afectados explica que su ataque comenzó con una llamada telefónica al establecimiento de un supuesto inspector de la Agencia Tributaria, que les informaba de la existencia en las cuentas del negocio de una deuda fiscal acumulada cuyo impago conllevaba una multa entre 5.000 y 15.000 euros.

Esta multa, continuaba el engaño, sería ejecutada en breve plazo -25 minutos- sino se realizaba un primer ingreso de 3.000 euros a una cuenta del supuesto organismo del Estado, lógicamente, falsa.
Los estafadores, según consta en la denuncia, lograron los datos fiscales del establecimiento y el número de teléfono privado de la persona engañada, a través del cual se establecieron los pasos a seguir para paralizar el expediente sancionador lo más rápido posible. La estafa incluyó un código QR para formalizar el ingreso en un cajero de bitcoins de la ciudad. En total se ingresaron 1.600 euros en la moneda digital, que no deja ningún rastro...

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