El abogado de Rodrigo recurre el archivo del triple crimen

I.E. / Burgos
-

La Audiencia tendrá que decidir si lleva la contraria a la Fiscalía y a la jueza instructora, que han estimado insuficientes los indicios hallados para poder ejercer la acusación contra Ángel Ruiz

Ángel Ruiz, custodiado por agentes de la Policía Nacional, durante los registros de una propiedad suya en Briviesca. - Foto: DB

La representación legal de Rodrigo Barrio, el hijo mayor de Salvador Barrio y Julia Dos Ramos, ha presentado un recurso ante la Audiencia Provincial para que revoque el auto de archivo provisional del triple crimen y en el que solicita la apertura de juicio oral contra Ángel Ruiz. El abogado que ejerce esta acusación particular considera que los indicios reunidos por la Policía Nacional contra este vecino de La Parte de Bureba, ahora mismo en prisión condenado por otro asesinato, son suficientes para celebrar vista oral con jurado. Se opone, por tanto, a la tesis del juzgado de instrucción 2 de Burgos y de la propia Fiscalía, que estiman que esas presuntas evidencias carecen de solidez y validez para ejercer la acusación contra este sospechoso.

Hay que recordar que en 2014, cuando la investigación dio un giro de 180 grados y se centró en Ángel Ruiz, Rodrigo se personó en el procedimiento como acusación particular. Antes, el investigado había sido el hijo mayor de los Barrio Dos Ramos, el único superviviente de la matanza, en la que también murió Álvaro, el hijo pequeño.

A medida que cobraba fuerza la tesis de que el asesino de Rosalía Martínez Gandía, la vecina de La Parte de Bureba a la que Ángel Ruiz mató en 2011 atropellándola con el coche, pudiera estar implicado en el crimen de los Barrio, el hijo mayor realizó movimientos para ser parte de la acusación. Cuando ocurrieron los hechos, en junio de 2004, él era menor de edad -tenía 16- y la acusación particular fue ejercida (y sigue siéndolo) por su tío Félix, hermano de Salvador Barrio. Después llegaría su arresto y, lógicamente, su condición de imputado impedía su personación. Una vez que en 2010 el juzgado de Menores sobreseía el caso contra Rodrigo y la investigación entraba en vía muerta solo movió ficha la otra acusación, la que encarnan cuatro tíos gallegos que le relacionaban y siguen haciéndolo con el crimen. Recurrieron el archivo ante la Audiencia, pero perdieron.

Fue en 2014 cuando el juzgado de instrucción 2 puso el foco en Ángel Ruiz. Pero lamentablemente, 10 años después, la investigación de la Policía Nacional no ha recabado pruebas directas de su implicación en el tiple crimen y los indicios son insuficientes para ejercer la acusación, según el juzgado y la Fiscalía.  Pero la acusación particular que ejerce Rodrigo Barrio no está de acuerdo.

En la investigación sobre este asesinato, fueron hallados en casa de Ángel Ruiz indicios que lo podían vincular con el triple crimen de Burgos, del que ya había sido sospechoso, pues fue el individuo que hizo las pintadas en el panteón de los Barrio pocos días después de los asesinatos. Entre las evidencias que encontró la Benemérita estaba la llave del despacho de la Alcaldía de La Parte, que ocupaba en 2004 Salvador Barrio. También fueron requisadas unas zapatillas Dunlop, la marca del calzado de la huella hallada en el piso de Jesús María Ordoño. Llamó también la atención de los agentes unos guantes de labranza con la inscripción 'CE', letras que aparecieron sobre una mancha de sangre en una sábana del domicilio donde acuchillaron a la familia Barrio Dos Ramos. El Instituto Armado unió a sus diligencias la descripción de la vestimenta con que lo grabaron unas cámaras de seguridad en el momento en que era investigado por otro caso abierto, la desaparición de Shibil Angelov en 2013, un vecino de Briviesca cuyo coche apareció calcinado y a quien habría contratado Ángel Ruiz para que contratara un sicario a fin de que se deshiciera de un familiar suyo de Bilbao. En las imágenes se le podía ver con varias capas de ropa, lo que explicaría por qué no apareció ningún rastro de sangre en el descansillo de los Ramos Dos Santos tras el triple asesinato. Pudo quitarse el atuendo exterior, guardarlo para después deshacerse de él, y salir de la casa con la ropa limpia. No hay que olvidar que padre, madre e hijo mayor recibieron más de 100 puñaladas.

En los registros practicados en 2017 en sus propiedades aparecieron las armas blancas que aparecieron en el domicilio de Ángel Ruiz durante la investigación del asesinato de su vecina Rosalía Martínez había una cuya hoja coincidía con las heridas infligidas a los Barrio. Se trata de un cuchillo bicortante de 21,5 centímetros de largo y 2,8 de ancho que «sí permite explicar las lesiones que presentaban los tres cadáveres», concluyeron los forenses Sin embargo, el auto de archivo que adelantó este periódico indicaba que las dimensiones de esa arma no concordaban con las que consideró la propia Policía Nacional que tenía el cuchillo homicida, nueve centímetros de largo.