Más difícil todavía

ROBERTO MENA / Burgos
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El Burgos CF afronta varios retos en Eibar: acabar con su mala dinámica fuera de casa, encadenar por primera vez tres victorias y conquistar Ipurua, donde siempre ha perdido

Imagen del encuentro que el Burgos disputó en Ipurua la temporada pasada. - Foto: Alberto Rodrigo

Al Burgos CF se le amontona el trabajo y buscará este fin de semana dar una vuelta más de tuerca a su rendimiento. Tiene varios retos por delante harto complicados y todos se concentran en el choque que el domingo jugará en Eibar a partir de las 18:30 horas. Quiere acabar con su mala racha a domicilio -ha perdido sus tres últimos encuentros-, encadenar su tercer triunfo liguero, algo que nunca ha logrado en este curso, y por último, asaltar un estadio como Ipurua, en el que ha perdido siempre que ha jugado. 

Los números dicen que los blanquinegros están en su mejor momento, aunque también son conscientes de que deben dar un paso adelante, sobre todo en los partidos como visitantes, si quieren mantener su privilegiada posición. Esta jornada tendrán por delante un duro examen.

Mejorar a domicilio. La última salida del Burgos acabó en disgusto. Los blanquinegros perdieron por 5-0 ante el Real Oviedo en su peor partido del curso. Las dos victorias consecutivas en El Plantío han servido para que el Burgos lama sus heridas y recupere la sonrisa, aunque el vestuario es consciente de que debe acabar con esta mala dinámica cuanto antes.
Y es que en 2024 el conjunto burgalesista no solo ha perdido los tres partidos que ha jugado lejos de su afición, sino que ha encajado nueve goles y no ha logrado hacer ninguno. Su intención es que el choque del domingo en tierras guipuzcoanas sea un punto de inflexión.

Prolongar la racha. Si el reto la pasada jornada era conseguir por primera vez en esta campaña dos victorias consecutivas, el de ahora es prolongar  esta racha victoriosa y encadenar el tercer triunfo liguero, que supondría un nuevo paso adelante hacia las posiciones de privilegio de la tabla.

Enfrente estará uno de los mejores equipos de la categoría, un aspirante a todo que se encuentra en posiciones de ascenso directo y que parece haber metido la directa hacia la Primera División.

Un campo maldito. El último de los escollos que el Burgos deberá salvar en su próxima salida será el de la historia. Esa que dice que el Burgos ha perdido los siete partidos que ha disputado en Ipurua. El estadio del conjunto armero es un campo maldito para los blanquinegros, que nunca han logrado puntuar en él.

Su primera visita se remonta al 3 de febrero de 1957, con ambos equipos en Segunda División. El conjunto castellano cayó por 4-0, la derrota más abultada que ha sufrido en la localidad vasca. Las dos últimas veces que ambos equipos se han visto las caras han sido también en la categoría de plata. La pasada campaña el Burgos perdió 1-0, mientras que en la anterior el marcador acabó 2-0.