Frenazo a la venta del Burgos

J.C.M.
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Frenazo a la venta del burgos - Foto: Patricia González

Los máximos accionistas del club deciden parar hasta el final de temporada las negociaciones con el grupo mexicano interesado en el club burgalés

Los máximos accionistas del Burgos CF SAD han decidido paralizar las negociaciones con el grupo mexicano para la venta de la mayoría de las acciones hasta el final de temporada. Esta decisión aplaza al menos hasta el mes de mayo la resolución de unas conversaciones que llevan en curso varios meses. Mientras, serán los propios máximos accionistas los que concurran a la ampliación de capital ya en marcha y que asciende a 750.000 euros, por lo que el capital social del club pasaría a 1.750.000 euros.
Esta decisión la han tomado en los últimos días, debido sobre todo a la intención de centrar ahora mismo toda la atención en el primer equipo y en su lucha por mantener la categoría. Además, ha influido la posible existencia de otro grupo burgalés interesado en hacerse con la mayoría de las acciones y el rechazo de buena parte de la afición a la venta a un grupo extranjero. Este retraso abriría la puerta a posibles negociaciones con nuevos protagonistas.
preacuerdo. El acuerdo entre los máximos accionistas del Burgos y el grupo mexicano está muy avanzado. En palabras de alguno de los consejeros, al 80%, pero aún no está cerrado porque faltan varios puntos por concretar y por cumplir.
Las negociaciones las han llevado el grupo de accionistas burgalés, formado por los empresarios Nacho San Millán, Miguel Ángel Benavente, Julián Alonso (entre los tres poseen más del 50% de las acciones) y Rodrigo Santidrián, que participa en todas las decisiones de sus compañeros. El quinto máximo accionista es Gonzalo Antón, que estaría informado de todas las gestiones que hasta ahora se han realizado.
Por parte del grupo mexicano, el peso de las conversaciones las ha llevado el intermediario Álvaro Cámara. En el preacuerdo entre ambas partes están fijadas las cantidades del costo de esta operación por encima del 50% del capital social (en torno al 60%), así como los plazos de pago, que serían tres en los dos próximos años.