Concha Rollizo

Aguas Abajo

Concha Rollizo


Calvario

03/04/2024

«Queréis ocultar la infamia, pero el color de cobardes no se irá de la cara». Miguel Hernández

Otro año más, la Semana Santa ha dado sus últimos momentos a los creyentes. La lluvia, e incluso la nieve, han impedido que las cofradías pudieran lucir en todo su esplendor la imaginería que representa el calvario que pasó Jesús de Nazaret en sus últimos días. La crueldad que esto representa, me lleva a pensar en ese otro calvario que están sufriendo los habitantes de la tierra que le vio nacer. Un calvario en vivo y en directo y al que parece que no damos la suficiente atención.

Cinco meses después del inicio de los bombardeos sobre Gaza, el ejército israelí sigue en su empeño de exterminar al pueblo palestino. De nada sirven las indicaciones del Consejo de Seguridad la ONU de exigir el alto el fuego.

El genocidio que se está produciendo es evidente y no debemos mirar para otro lado porque la vida de miles de personas está en juego. Algunos analistas dicen que el objetivo de Israel nunca fue el rescate de rehenes, ni acabar con Hamás sino arrasar con Gaza para anexionarla y dejarla destrozada, empobrecida de tal manera que el territorio sea inhabitable y que después, seguirán con Cisjordania.

Ante esta situación, que parece interminable, tenemos el imperioso deber, la imperiosa obligación, de seguir manifestando nuestro rechazo a esta sinrazón o quizás nos falte la suficiente empatía para, por un momento tan siquiera, ponernos en el lugar de esas personas, y ver cómo nos sentiríamos si nos hicieran lo mismo. Es cierto que, por mucho que nos esforcemos en imaginar la situación, es imposible tener ni un instante de aproximación a la masacre que están viviendo, porque hasta los corredores de envíos de la ayuda humanitaria son bombardeados.

La Semana Santa, representación en diferido, pero la tenemos en directo si queremos verla. No cerremos los ojos.