Leticia Núñez Núñez

Plaza Mayor

Leticia Núñez Núñez


Qué memoria tan frágil

06/02/2024

Es impresionante lo poco que tardamos en olvidarnos de ciertas cosas. Por relevantes y valiosas que fueran en su momento, enseguida las damos carpetazo. Como si tampoco nos interesase demasiado reconocer a cada cual su labor. Vamos a lo nuestro y punto. Y,  claro, así nos va. Me refiero, por ejemplo, al trabajo esencial que desempeñan cada día los agricultores y ganaderos. Durante el confinamiento por la pandemia de covid, quien más y quien menos valoró su actividad como ESENCIAL. Porque lo es. La lógica resulta aplastante: si el campo para, la ciudad no come. Ahora que el sector primario ha decidido salir a la calle, tras años de malas cosechas, pedriscos y sequías, de precios por los suelos y costes por los cielos y con los profesionales hartos de tanta burocracia, convendría no olvidar lo que está en juego.    

Que las ciudades no pueden vivir sin el campo y viceversa.Que son las dos caras de una misma moneda. Que deberíamos cuidar más a agricultores y ganaderos. Lo cierto es que las están pasando canutas y la ceguera que atropella nuestro día a día nos impide detenernos y advertir la situación. Ojo que sin ellos nos aguarda un mal camino. 

Si en su día en el campo castellano-leonés primaron la resignación y el fatalismo sobre el espíritu de rebeldía o la capacidad de lucha, ahora todo esto parece estar cambiando. Si hace décadas no se protestó ni peleó, apenas hubo iniciativas y faltaron agallas e imaginación, hoy los agricultores y ganaderos han dicho basta. Están cansados y cabreados.Tanto es así que la ola de movilizaciones que se extiende por toda Europa ha llegado a nuestra provincia y quienes hasta ahora habían permanecido más bien callados hoy salen con su tractor. De ellos dependerá lo que llegue próximamente a nuestras despensas. ¿Tomará alguien nota?