Fernando Aller

DESDE EL ALA OESTE

Fernando Aller

Periodista


Holocausto

08/12/2023

Cuando hace dos meses se produjo el horrendo atentado de Hamas con el asesinato de mil doscientos ciudadanos israelíes y el secuestro de dos centenares, escuché a un experto en este tipo de conflictos, no recuerdo su nombre, decir que Israel no cejaría en su venganza hasta haber matado a más de 14.000 palestinos. La proporción del diez por uno, dijo, la aplica el Estado judío sistemáticamente. El asesinato en masa, no selectivo y sin incluir a los combatientes profesionales. Todos sabemos que Israel ya ha matado a más de 16.500 inocentes, un tercio aproximadamente niños, y que el gobierno de Netanyaju ha pisado el acelerador de la masacre en los últimos días. La estadística del horror ha sido superada. Un portavoz del Gobierno israelí incluso llegó a alardear de que ahora matan más porque la tregua de siete días que no pudieron evitar, debido a la presión internacional, les sirvió para corregir errores y perfeccionar sistemas y estrategias de devastación. El Gobierno de Israel hasta ahora ha enjugado sus excesos con la conmiseración mundial que le granjeaban las víctimas del Holocausto. Pero todo tiene un límite, también la compasión.
En plena orgía de sangre resulta difícil concebir que tamaña tragedia también sea utilizada para la confrontación política en España. Nos quieren hacer creer que los españoles nos dividimos en dos bandos, los que apoyan el terrorismo de Hamás y los que entienden proporcionada la respuesta genocida de Israel. Resultaría lamentable que los estrategas de los partidos políticos tuvieran razón al aborregar a los ciudadanos en bandos frente al sentido común. El caso más excesivo es el representado por Santiago Abascal, quien ha llegado a publicar: «El Gobierno de Israel tiene todo nuestro apoyo, afecto y comprensión». No he podido evitarlo. He buscado en su biografía y me he entero de que Abascal tiene cuatro hijos. ¿Tan carente está de empatía con otros padres, sean palestinos o israelíes, como para alentar el asesinato de niños y bebés tan inocentes como sus propios hijos? ¿Alguien se imagina que personas así puedan tener poder sobre nuestras vidas algún día? ¿Realmente piensa así el líder de la extrema derecha de España o lo hace por un puñado de votos, por un puñado de euros? Terrible.