Miguel Calvo

El retrovisor

Miguel Calvo


Exageradísimo

04/04/2024

Se van a cumplir seis años desde que, a bombo y platillo, los presidentes Rajoy y Herrera anunciaran en Burgos los acuerdos para rehabilitar el Hospital de la Concepción y ampliar el Museo de Burgos, el primero a cargo del Ministerio de Cultura y el otro costeado por la Junta. Seis años en los que no se ha colocado ni un solo ladrillo cuando a estas alturas tocaba hablar de las inauguraciones de estas nuevas dotaciones culturales. 

Con el museo todo ha vuelto a empezar una vez que el consejero Santonja considera «exageradísimo» lo que se había proyectado hace unos años. En el caso del Hospital de la Concepción esperamos que en 2025 por fin puedan comenzar las obras para verlo renacer como nuevo Archivo Histórico Provincial y dependencias universitarias. Un edificio del siglo XVI, ahora en manos de la UBU por cesión municipal, que pasó de ser un hospital para pobres a tener usos militares, albergar el Real Colegio de Cirugía, destinarse a fábrica de yeso o a almacenar pieles, carbón y chatarra. 

En sus años de decadencia y abandono, el antiguo hospital y sus huertas anejas han tenido muchos pretendientes y decenas de propuestas, ocurrencias y proyectos inconclusos. En 1946 su declaración como monumento nacional lo salvó de ubicar allí la estación de autobuses. Fue propuesto como museo nacional del patrimonio de la Iglesia y se barajó como sede del museo del retablo. Tuvo otros destinos sobre el papel como el de residencia de ancianos, instituto oncológico o centro de tratamiento de toxicomanías. En 1988 el alcalde Peña pidió al Gobierno que lo convirtiera en parador nacional de turismo y varios empresarios intentaron reconvertirlo en hotel. Se quiso construir allí un recinto ferial permanente con galerías comerciales incluidas, convertirlo en jardín botánico, dedicarlo a escuela superior de estudios del transporte o a escuela-taller del INEM. Por iniciativa municipal, en épocas más recientes dos arquitectos, Peridis y Mario Corea (ganador de un concurso de ideas) lo diseñaron como palacio de congresos y auditorio. Tras la consolidación del edificio, cuando iba a ser Facultad de Humanidades, como penúltima idea la Junta anunció que en 2015 se convertiría en el Centro de Nuevas Experiencias Digitales de Castilla y León. 

Conocido lo que fue, lo que pudo ser y lo que algún día será, lo que me parece exageradísimo es el tiempo que se toman las administraciones en convertir en realidad lo que ellas mismas anuncian.