Aurelio Medel

Hecho a mano

Aurelio Medel


La gran desconexión

20/01/2024

El francés Joseph Maistre (1753-1821) es el autor de la frase lapidaria: «cada pueblo o nación tiene el gobierno que merece». Era un filósofo y político que se opuso a lo mejor que ha aportado Francia, la Ilustración y la Revolución Francesa, nada que ver con su paisano André Malraux, que dos siglos después remataría su sentencia aseverando que «la gente tiene los gobiernos que se le parecen».

El barómetro del CIS publicado esta semana les desmiente. Según esta encuesta, después de cinco meses de matraca político/mediática con la amnistía, cuando se pregunta a los españoles cuál es el problema que más les afecta, la ley que liberará a los políticos catalanes independentistas aparece como preocupación 37 y la independencia de Cataluña, la 39. Si la pregunta es cuál es el mayor problema de España, escalan a los puestos 24 y 32, respectivamente; pero siguen lejos de sus principales inquietudes: la situación económica, la sanidad, el empleo, asuntos personales, la vivienda y el cambio climático, que acaparan los primeros puestos.

Este alejamiento de la política de la realidad es especialmente notable en Cataluña, el sujeto prioritario del debate público. La explicación puede ser que los partidos independentistas ven el momento crítico: el mayor poder político con el menor apoyo social. Sus 14 diputados condicionan al gobierno de Pedro Sánchez, pero el apoyo social a la segregación es una minoría menguante. El peso creciente de la inmigración (30% entre la población catalana de 20 a 39 años) socava sus posibilidades, como ya pasó en las cuatro últimas décadas del siglo XX con la llegada de españoles de otras regiones.

El larvado divorcio entre la clase política y la sociedad no es gratis. Durante años, el descontento con los políticos lo canalizaron Ciudadanos, Podemos y Vox. El primero ha desaparecido, el segundo está en trance, por errores propios y la mudanza a Sumar, y el tercero va a ser reabsorbido por el PP, gracias a su giro a la derecha. ¿Qué viene ahora?

El descalabro de los partidos independentistas en las pasadas elecciones es de tal dimensión, que ERC y Junts captaron menos votos que el PP en Cataluña. Quizá tenga que ver con la gran desconexión entre sus preocupaciones y las de la sociedad a la que dicen representar. Por eso hay riesgo de que entre en el Parlament una formación independentista de extrema derecha: Aliança Catalana. ¿Quién se merece esto?