Dos años sin oposiciones dejan en cuadro a la Policía Local

FERNÁN LABAJO / Burgos
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El cuerpo municipal perdió agentes en Burgos por jubilaciones, lo que incidió en el déficit del 15% ya existente. El retraso en una convocatoria hace inviable la incorporación de nuevos efectivos en 2024 salvo traslados

Los agentes marcharon el año pasado en la fiesta de la Policía Local, que tuvo lugar en la plaza de San Juan. - Foto: Jesús J. Matías

A lo largo de los últimos años, el Ayuntamiento se propuso el reto de paliar el déficit de efectivos en la Policía Local y se dio de plazo hasta 2025 para sacar diferentes convocatorias. En 2020 faltaban una treintena de agentes y se avecinaban decenas de jubilaciones. Con las oposiciones lograron cortar la hemorragia, pero no ganar agentes. Es más, la lentitud de los dos últimos ejercicios ha provocado que se cierren aún con menos funcionarios. Lo peor es que en 2024 tampoco se van a incorporar personal nuevo, salvo en las plazas que se cubran por policías de otros municipios, y esta cuestión también está por ver. 

Hace cuatro años, las previsiones más optimistas de los sindicatos hablaban de finalizar con un déficit de 31 policías el ejercicio y cubrir progresivamente las bajas con convocatorias sucesivas de promoción interna y nuevas incorporaciones. Pero el ritmo ha sido muy inferior a lo esperado. El cuerpo municipal cerró 2022 con 35 vacantes pero, al no convocarse las oposiciones pertinentes durante dos ejercicios y haber jubilaciones, esa sangría ha seguido aumentando. Los sindicatos cifran en 226 efectivos una plantilla que por catálogo tendría que tener 264. 

En este último año se llevaron a cabo dos concursos de ascensos, el de subinspectores y el de oficial. Esta última a instancias de una sentencia del TSJCyL que obligó a repetir desde la prueba psicotécnica la convocatoria realizada en 2021 y en la que concurrieron 13 aspirantes. La primera oposición la superaron cinco de las seis plazas ofertadas, lo que deja la Relación de Puestos de Trabajo en este rango en cuatro vacantes. La segunda finalizó ayer y cinco candidatos ya habían 'caído'. Fuentes sindicales dan por seguro que habrá algún suspenso más, lo que implicaría cerrar el proceso con un déficit de personal muy similar. 

Los que aprueben, que podrían ser cinco o seis, dejarán sus vacantes como agentes y se sumarán a las 10 ya existentes. Con las tres jubilaciones mencionadas, las plazas libres rozarían la veintena. En total, la merma sería, según estiman los sindicatos, de 38 efectivos. Es decir, peor que hace cuatro años, cuando comenzó esa recuperación progresiva de personal. 

Lo peor es que las dilaciones de las convocatorias auguran un 2024 muy poco productivo. El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicó el pasado mes de agosto las bases de la convocatoria de 10 agentes de Policía Local de nuevo ingreso. El propio pliego incluía una cláusula que contemplaba la ampliación de plazas cuya cobertura resultase necesaria mediante decreto de Alcaldía. Estrategia utilizada en otras oposiciones y que a buen seguro llevarán a cabo en esta ocasión una vez se hagan efectivos los ascensos a oficial. 

El problema es que ha pasado ya casi medio año desde la publicación en el BOP y aún no se han dado pasos. ¿Qué implica este retraso? Pues que, como ya ocurriera el pasado año, no se van a incorporar agentes nuevos a la plantilla porque los que aprueben no van a llegar a tiempo a la academia de Ávila, pues tienen de plazo hasta el mes de febrero. Si no hay más dilaciones, lo normal es que el cuerpo municipal no los pueda incorporar hasta verano de 2025.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Ignacio Peña, se compromete a incorporar a algún efectivo mediante las plazas reservadas para movilidad, lo que a su juicio paliaría un poco el déficit porque no necesitan pasar por la academia y su incorporación sería inmediata. Sin embargo, desde los sindicatos le matizan y se muestran escépticos. En primer lugar, porque de las 10 vacantes ofertadas actualmente sólo se reservan dos para funcionarios de otras ciudades. En caso de ampliarse la convocatoria, como previsiblemente ocurrirá, podrían añadirse sólo una o dos más. 

Los representantes de los trabajadores también dudan de que este movimiento sea inminente. Básicamente porque no tiene mucho sentido tener a agentes aprobados durante meses parados hasta incorporarse a la academia de Ávila, por lo que estiman que hasta verano no se comenzarán con las diferentes pruebas de esta última oposición.