El Rayo gana el derbi contra el Getafe, que termina con nueve

EFE
-

0
Getafe
2
Rayo Vallecano
Lejos del Coliseum, como local en el Metropolitano, el Getafe se estrelló ante el Rayo Vallecano con una derrota marcada por las expulsiones de Latasa y Greenwood, y por la reivindicación de Camello, autor de los dos tantos

Un lance del partido en el Metropolitano que ha vencido el Rayo - Foto: Kiko Huesca / EFE

El destino quiso encumbrar a Camello en un duelo bronco, con muchísimas tarjetas (sobre todo para el Getafe) y en el que el equipo de José Bordalás jugó con nueve hombres desde el minuto 51. El delantero apareció en el momento justo, cuando apenas sumaba un gol en Copa esta temporada.

No había ni rastro de los siete que marcó cedido por el Atlético de Madrid el curso pasado. Pero, ya en propiedad del club presidido por Raúl Martín Presa, espabiló en el momento en el que su equipo más le necesitaba. Camello sentó a Raúl de Tomás en el banquillo y saltó al terreno de juego decidido a romper la racha de 420 minutos sin marcar del Rayo Vallecano, que además acumulaba siete encuentros sin conocer la victoria.

Tardó 46 minutos en celebrar su primer tanto del curso en Liga y en abrir un marcador que después aumentaría al inicio de la segunda parte. Suyo fue el foco, la fotografía amable de un partido que fue como se esperaba: excesivamente intenso. El destierro no sentó nada bien al Getafe, aunque la realidad es que al conjunto azulón no le sienta nada bien el Rayo Vallecano.

El entrenador del Getafe, Bordalás, hace indicaciones desde la bandaEl entrenador del Getafe, Bordalás, hace indicaciones desde la banda - Foto: Kiko Huesca / EFE

Es un equipo que casi siempre se le atraganta. Le cuesta. Los datos previos eran preocupantes para el equipo de Bordalás: solo tres victorias en los 16 encuentros en los que se han visto las caras en Primera División. Demoledor. Sin embargo, con Bordalás el Getafe solo conocía la victoria ante el Rayo.

Le superó en un encuentro de Segunda División (2016/17) y en los dos de Primera del curso 2018/19. El técnico alicantino tenía tomada la medida a su rival de este martes y la proyección de su equipo invitaba a la esperanza para los suyos. Pero, en esta ocasión, el Coliseum no iba a ser el escenario en el que el Getafe ha construido su estabilidad lejos de los puestos de descenso y cerca de los europeos. Una sanción pendiente de 2017 obligó a trasladar a 10.000 aficionados a veinte kilómetros para disputar el duelo en el Cívitas Metropolitano.

Con muchos huecos en las gradas, el duelo perdió algo de sabor. Eso sí, sobre el césped, la pelea fue dura. Nadie quería ceder un milímetro. Ni los jugadores del Rayo, con cinco caras nuevas respecto a su último encuentro (Balliu, Aridane, Espino, Kike Pérez y Óscar), ni los del Getafe, escondieron la pierna.

Fueron a la pelea, al duelo directo y el partido gozó de poca elaboración. Hasta la expulsión de Latasa, al filo del descanso, el choque estuvo bastante igualado. Si acaso, el Getafe enseñó más colmillo. Dispuso de alguna ocasión para ponerse por delante en el marcador y no acertó por poco. Primero, lo intentó con un disparo por encima del larguero del mismo Latasa y después fue Greenwood quien rozó el gol tras un centro-chut que sacó Aridane. El Rayo contestó con Isi Palazón, sin duda el hombre clave de los hombres de Francisco.

Es la sala de máquinas de un equipo que se despegó el dominio del Getafe gracias a un zurdazo del centrocampista murciano que sacó Soria con una estirada a mano cambiada espectacular. Después, Isi lo intentó de córner directo y Soria apareció de nuevo. Y al tercer lanzamiento de Isi, rematado por Kike Pérez, volvió a aparecer Soria.

El portero del Getafe rescató a sus compañeros con tres intervenciones seguidas, pero al borde del descanso el partido se rompió definitivamente. Latasa sacó a pasear un brazo en un salto y vio su segunda amarilla. Dejó a su equipo con diez y apenas cinco minutos después, Camello marcó su primer gol tras culminar a placer una estupenda jugada del Rayo. Y si Camello fue el protagonista al final del primer tiempo, al inicio del segundo se encargó de frenar cualquier conato de heroicidad del Getafe.

En cuanto se reinició el partido, Nkteka ganó un duelo a Djené y la pelota acabó en los pies de Camello, que, tras recortar a Soria, sentenció el duelo. Instantes después llegó la expulsión de Greenwood, que vio roja directa tras decir algo al árbitro Jorge Figueroa Vázquez. Su salida del terreno de juego en el minuto 52 acabó con todo.

El Getafe, con nueve jugadores y con 0-2 en contra, tenía el choque absolutamente perdido. El resto fue un ejercicio de desesperación del conjunto azulón, que por lo menos se llevó una alegría con la vuelta de Enes Ünal tras meses lesionado. Fue lo único positivo que sacó en claro el Getafe. Perdió, una vez más, ante el Rayo Vallecano; se quedó sin cuatro jugadores para la próxima jornada (Damián, expulsado tras ser sustituido, Greenwood, Latasa y Jaime Mata por acumulación de tarjeta); y, sobre todo, perdió tres puntos.

En el otro lado, el Rayo Vallecano salió reforzado. Inició el año con una victoria que necesitaba como el comer. Rompió una alarmante racha de siete partidos sin ganar y Camello se reivindicó como un posible referente clave en ataque. El Rayo fue más listo en el destierro del Getafe, incapaz de templar sus nervios en un partido de máxima tensión.