Villafruela y Cilleruelo de Abajo tampoco pueden beber su agua

R.E.M. / Burgos
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Ambos municipios superan el valor límite de 50 mg/l para nitratos y ya analizan qué solución tomar ante un problema que se ha extendido esta semana por el entorno de Arlanza y Ribera

Villafruela y Cilleruelo de Abajo tampoco pueden beber su agua - Foto: Alberto Rodrigo

Al comenzar la semana saltaba la alarma en Villamayor de los Montes tras descubrir que su agua no se podía beber al superar los la cantidad establecida de nitratos. Sin embargo, con el paso de los días el problema parece más grave después de que otros pueblos hayan recibido también la notificación de la Junta de Castilla y León.

En Tórtoles de Esgueva se sumaron a este listado, como avanzó este periódico el jueves, mientras que tanto en Villafruela como en Cilleruelo de Abajo también se han encontrado con el mismo problema. Ya se están estudiando las posibles soluciones que se llevarán a cabo, aunque aquellos municipios afectados de la zona del Arlanza y Ribera ya planean realizar una reunión y ver de qué forma les puede echar una mano la Diputación.

En el caso de Villafruela han obtenido un valor de 68 mg/l en nitratos, cuando el límite está establecido en 50 mg/l, tal y como les ha informado la Consejería de Sanidad. Mientras, en el caso de Cilleruelo de Abajo los nitratos se quedan en 53 mg/l, como se informó a los vecinos en un bando publicado a principios de mes. 

Desde la Junta se recuerda que el agua, aunque no es apta para el consumo humano, sí se puede emplear para el resto de tareas como la higiene corporal, las piscinas, el lavado de ropa, el lavado de alimentos y otros quehaceres diarios. Aunque no hay enfermedades reconocidas para las personas adultas, sí que existe un riesgo para los bebés lactantes. Por lo tanto, ahora se busca cómo ofrecer agua potable a los vecinos y se trabaja en un proyecto para asegurar el abastecimiento en el futuro.

«Esperaremos a mirar los valores de los pozos para tomar una decisión firme, estamos en la misma situación unos cuantos pueblos de esta zona», dice Rodrigo Álvaro, alcalde de Villafruela. Entre el vecindario se sospecha que tras los años de sequía se han podido fijar más nitrógenos en la tierra y ahora las fuertes lluvias los han arrastrado.