Burgos carece de trabajadores para extender la Industria 4.0

L.M. / Burgos
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El tejido empresarial de la provincia presenta un nivel «óptimo» de incorporación de todo tipo de tecnologías en sus procesos, pero echa en falta mano de obra especializada y financiación pública

El uso de robots en la industria manufacturera burgalesa está cada vez más extendido para facilitar labores dentro de las líneas de producción. - Foto: Luis López Araico

La Industria 4.0 está generando una auténtica revolución en todas las empresas burgalesas a la hora de fabricar, mejorar y distribuir los productos que salen de sus plantas. La combinación de todo tipo de técnicas avanzadas de elaboración y operaciones con tecnologías inteligentes como la inteligencia artificial (IA), la robótica, la analítica, el internet de las cosas (IoT) o el machine learning supone un reto de dimensiones mayúsculas para las cerca de 1.500 firmas manufactureras de la provincia.

La transformación digital ha llegado a la inmensa totalidad de ellas -lo que avala que el nivel de adaptación a la Industria 4.0 sea calificado como «óptimo»- aunque la alarmante falta de profesionales especializados en generalizarla está haciendo saltar las alarmas. «La escasez de talento para poner en marcha proyectos de digitalización avanzados o la falta de recursos para incorporar cierto tipo de perfiles es un problema real», resume Belén Lanuza, directora gerente del Dihbu.

La responsable del Digital Innovation Hub Industry 4.0 de Burgos, asociación privada formada por todo tipo de socios que busca fomentar la digitalización industrial, ha realizado un exhaustivo diagnóstico sobre esta revolución en el tejido productivo de Burgos. «Cuando no hay personal con horas disponibles para llevar a cabo este tipo de encargos no queda otro remedio que subcontratar proveedores, es decir, a empresas externas que les echen un cable», apunta.

Esa es una de las principales conclusiones a las que llega el organismo fruto de un extenso trabajo que se ha publicado recientemente. Operadores de instalaciones y maquinaria fijas, montadores y ensambladores, técnicos en electricidad y en operaciones de sistemas informáticos, ingenieros mecánicos o programadores informáticos son algunas de las vacantes más demandadas. Una de las opciones para paliar esa carencia es una mayor coordinación con los centros de FP, que ofrecen en muchas ocasiones un abanico de perfiles que las compañías desconocen completamente. En comparación con la industria manufacturera nacional, las burgalesas destacan por «su mayor concienciación con respecto a la necesidad y conveniencia de incorporar la digitalización en todos sus procesos», indica Lanuza.

Pero, ¿qué factor provoca que las pymes de la provincia, que representa a la inmensa mayoría del tejido empresarial, sobresalgan por encima de otros puntos del país? Según Belén Lanuza, el asentamiento de numerosos grupos industriales genera un efecto rebote sobre el resto. «Las firmas que van detrás de ellos tienen una referencia fantástica, un factor que no se repite en otras provincias», asegura. 

Con las soluciones básicas de digitalización implantadas en la práctica totalidad de pymes, ir un paso más allá -avanzar de nivel- es algo más complejo. «Las ingenierías burgalesas son realmente buenas aportando soluciones», indica. La necesidad de ahorrar recursos, fruto de la alta competitividad que rodea a la industria manufacturera, es uno de los principales alicientes a la hora de desarrollar proyectos tecnológicos. «El mercado demanda una adaptación muy rápida a todos los cambios que se producen prácticamente a diario, imprimir una flexibilidad total», afirma. Del mismo modo, las firmas anhelan ahorrar costes a la hora de producir, sobre todo energéticos.

Simplificación burocrática. «Las diferentes administraciones lanzan multitud de líneas de ayuda, pero si para obtener una debes apartar a un empleado a tiempo completo durante 3 meses y otros tantos para justificarla... malo» ejemplifica. El informe reclama una mayor coordinación entre los distintos organismos públicos para evitar duplicaciones y una simplificación de las bases a la hora de presentar una solicitud. «Es necesario que esos agentes clave del ecosistema se pongan de acuerdo en los programas que ofertan o que alguien los coordine», alerta.

«Hay que facilitarles la vida a las pymes», resume Lanuza, que urge una mayor agilidad institucional a la hora de abonar las ayudas para evitar problemas financieros. «No es lo mismo digitalizar un comercio o una firma de logística que una fábrica. Los programas tienen que ir bien enfocados», sentencia.

Ejes de la Industria 4.0

1) Visión estratégica
Ocho de cada diez industrias burgalesas tienen identificadas sus exigencias en Industria 4.0, si bien tan solo el 20% sabe vincular esos requerimientos con objetivos empresariales previamente fijados. Todas coinciden en que la digitalización es «inevitable y totalmente necesaria».

2) Comunicación y talento
El informe elaborado por el Dihbu detecta dificultades a la hora de integrar y dar a conocer las diferentes estrategias y proyectos que desarrollan todos los agentes implicados en el desarrollo de la Industria 4.0. Tan solo destacan -para bien- las empresas tecnológicas y las de mayor tamaño.

3) Infraestructura y tecnología
Aunque pueda parecer mentira, una de cada tres firmas consultadas por el Dihbu para elaborar el informe no dispone de conexión de fibra óptica. Las compañías valoran los avances en ciberseguridad, por lo que la mayoría ha incorporado planes a corto plazo para protegerse de ataques.

4) Optimización de costes
Tan solo el 21% de las empresas de Castilla y León con 10 o más trabajadores realiza actividades innovadoras. Además, los beneficios que ofrecen los incentivos fiscales y las bonificaciones solo llegan, en la mayoría de los casos, a las grandes y medianas compañías manufactureras.