Los 22 obispos de la Ribera

Máximo López Vilaboa
-

La comarca ha sido la cuna de numerosos religiosos que han desempeñado cargo de importancia en la Iglesia a lo largo de la historia tanto en España como en América

En estos días ha sido noticia la renuncia del hasta ahora arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, y la designación para sustituirle de Fidel Herráez Vegas, que tomará posesión el próximo 28 de noviembre. En la Ribera del Duero burgalesa han nacido a lo largo de la Historia, al menos, 22 obispos cuyo episcopado se ha desarrollado en distintas diócesis españolas y americanas.

De Íñigo López de Mendoza y Zúñiga (1489-1535) no tenemos claro su lugar de nacimiento, probablemente fuera Aranda de Duero o Peñaranda de Duero, pero lo que se sabe es el indudable origen ribereño de su familia y que está enterrado en esta comarca, en el monasterio de Santa María de la Vid. Fue obispo de Coria (1528-1529) y arzobispo de Burgos (1529-1535). El papa Clemente VII le nombró cardenal en 1530.

Diego de Avellaneda era natural de Aranda de Duero y fue obispo de Tui entre 1525 y 1538. Otro arandino y familiar de éste era Pedro de Acuña y Avellaneda (1505-1555), que fue obispo de Astorga (1548-1555) y que murió cuando fue designado obispo de Salamanca, sin haber llegado a tomar posesión. Sin embargo, sí participó en el Concilio de Trento.

El obispo Andrés de la Cuesta, nacido en Hontoria de Valdearados, fue obispo de León entre 1557 y 1564. Agustín Gormaz Velasco (1507-1589) era natural de Coruña del Conde y pertenecía a la Orden de los agustinos. Es más conocido como Fray Agustín de Coruña y fue obispo misionero de Popayán (Colombia) desde 1564 hasta la fecha de su muerte.

El cardenal Bernardo Sandoval y Rojas (1546-1618) nació en la Plaza Mayor de Aranda de Duero y en distintos períodos de su vida fue obispo de Ciudad Rodrigo (1586-1588), Pamplona (1588-1596), Jaén (1596-1599) y Toledo (1599-1618). El papa Clemente VIII le nombró cardenal en 1599.

Pedro de Castro Cabeza de Vaca y Quiñones (1534-1623), natural de Roa de Duero, fue arzobispo de Granada (1590-1610) y de Sevilla (1610-1623). Cristóbal de Guzmán y Santoyo (1578-1656), nacido en Guzmán (que pertenece actualmente al municipio de Pedrosa de Duero), fue obispo de Palencia desde 1633 hasta su muerte. Juan Ortiz de Zárate (1576-1646) también nació en Aranda de Duero y fue obispo de Salamanca menos de un año, ya que murió a los cinco meses de su consagración episcopal.

José Gregorio de Rojas y Velázquez (1644-1704) nació en Aranda y fue obispo de León (1697-1704) y tomó posesión en 1704 de la sede de Palencia, muriendo ese mismo año. Miguel Herrero y Esgueva, nació en Sotillo de la Ribera y fue obispo de Osma (1720-1723) y arzobispo de Santiago de Compostela (1723-1727).

Otro arandino fue Francisco Pérez de Prado Cuesta (1677-1755), obispo de Teruel desde 1732 hasta su muerte. Felipe Aguado Requejo (1684-1737), natural de San Martín de Rubiales, fue obispo de Barcelona desde 1734 hasta su fallecimiento. Otro obispo ribereño fue José de la Cuesta Maroto (1806-1871), nacido en Vadocondes, y que fue obispo de Orense (1866-1871), asistiendo también al primer Concilio Vaticano.

De Quintana del Pidio era originario Ciriaco Sancha y Hervás (1833-1909). Fue obispo auxiliar de Toledo con la sede simbólica de Areópolis (1876-1882), para posteriormente ser obispo de las diócesis de Ávila (1882-1886), Madrid (1886-1892), Valencia (1892-1898) y Toledo (1898-1909), además de Patriarca de las Indias Occidentales. En 1894 el papa León XIII le nombra cardenal. En 1903 participó en el Cónclave del que salió elegido Pío X. El cardenal Sancha fue beatificado en 2009. De la localidad ribereña de Baños de Valdearados era el agustino Zacarías Martínez Núñez (1864-1933), que llegaría a obispo de Huesca (1919-1922), Vitoria (1922-1927) y arzobispo de Santiago de Compostela (1927-1933). Otro obispo ribereño fue Silverio Velasco Pérez (1881-1927), nacido en la arandina calle de Carrequemada, y que fue obispo de la diócesis simbólica de Ticelia y Administrador Apostólico de Ciudad Rodrigo desde 1924 hasta el momento de su prematura muerte.

En la población de Casanova, perteneciente al municipio de Peñaranda de Duero, nació Silvino Martínez Arranz (1898-1961), que estuvo al frente de distintas diócesis de Argentina: obispo Auxiliar de Rosario y obispo de Canatha (1946-1954), obispo de San Nicolás de los Arroyos (1954-1959) y de Rosario (1959-1961). Otro obispo en tierras americanas fue el dominico Raimundo María Julián Manguán-Martín Delgado (1882-1975). Nació en Caleruega y fue obispo de Verapaz-Cobán (Guatemala) desde 1944 hasta su renuncia en 1966. Participó en el II Concilio Vaticano.

En la actualidad viven tres obispos ribereños. Rafael Cob García, nacido en La Horra en 1951, es obispo de Puyo (Ecuador) desde 1999. Raúl Berzosa Martínez, nacido en Aranda en 1957, ha sido obispo auxiliar de Oviedo con la diócesis simbólica de Arcavica (2005-2011) y desde 2011 es obispo de Ciudad Rodrigo. El agustino Mariano Moreno García nació en 1938 en Milagros y entre 2008 y 2014 ha sido obispo de Cafayate (Argentina), teniendo actualmente la condición de obispo emérito.