200 peatonalizaciones a la espera

J.M. / Burgos
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Urbanismo ignora durante una década las que propuso el PGOU, que planteó en 2014 que el viandante reconquistara 200 calles. Se ha ejecutado una parte ínfima y la política ha impuesto sus prioridades

Barriada Juan XXIII. Está planeada su peatonalización, pero no se ha dado ningún paso. - Foto: Luis López Araico

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), el gran documento de planeamiento que define el diseño de la ciudad desde el punto de vista urbanístico, imaginó hace una década, momento en el que entró en vigor, una ciudad que haría una transición hacia una movilidad más sostenible y en la que los peatones, poco a poco, irían reconquistando espacios al vehículo privado. Entre las múltiples propuestas para el Burgos del futuro, el también denominado en su día como Plan Ezquiaga planteó que alrededor de 200 calles y plazas burgalesas se deberían transformar en espacios «peatonales» o en «zonas de coexistencia» entre viandantes y vehículos a motor en los que los primeros tengan prioridad sobre los segundos.

Si bien es cierto que el PGOU es un documento urbanístico que mira al largo plazo y que trasladar los planos a la realidad exige una cantidad ingente de dinero (muy superior al que luego se dispone), también es una realidad que prácticamente la totalidad de las 200 calles que se proponían cambiar siguen exactamente igual que hace una década.

Especialmente víctimas de la inacción son los barrios periféricos ya que el PGOU imaginaba Villatoro, Villalonquéjar, Cortes o Villafría como espacios mucho más amables con decenas de calles con plataformas únicas para peatones y vehículos (sin una separación física entre las aceras y la carretera) o con calles reservadas exclusivamente para los viandantes. Una fórmula que también se diseñó, ya más cerca del cogollo urbano, en otras zonas de la capital igualmente olvidadas como el Crucero, la Barriada de la Inmaculada, la Barriada de los Ríos, San Juan Bautista o el antiguo Villímar donde se sugería actuar prácticamente en cada una de sus calles... Nada ha cambiado ni en unos sitios ni en otros desde 2014, salvo contadas excepciones, y lo que sí ha ido en aumento es el deterioro de muchas de estas vías.

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