La última, y la primera, campaña de bonos al consumo que emitió el Ayuntamiento de Aranda fue en 2021, y los propios comerciantes la calificaron de desastre. Con este precedente, desde hace un año se viene anunciando desde la Concejalía de Comercio que iban a sacar una nueva propuesta de bonos que se ha ido retrasando mes a mes y que, ahora, no se va a poder estrenar hasta el año que viene. «No van a salir este año porque hay unas prioridades que hemos marcado a todo el Ayuntamiento, que son todo lo que tiene que ver con fondos europeos, y todo lo demás, por muy importante que sea, se queda parado», reconoce la responsable de este área, Belén Esteban.
La edil se justifica en que «lo difícil es sacar una primera campaña de bonos» y expresa que todavía no saben si el procedimiento para que los consumidores se beneficien de estos bonos se va a poder poner en marcha. «Están a la espera de que Intervención emita un informe de cómo lo tenemos que hacer, porque queremos replicar lo que hacen en Miranda, pero Intervención tiene mucho que decir sobre el tema, si se van a poder dar a gente que no esté empadronada en Aranda o no, con quién lo vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer...,», enumera las dudas que todavía hay en el Ayuntamiento arandino.
Mientras en Burgos y Miranda de Ebro encadenan múltiples campañas de bonos al consumo, las últimas en ambas ciudades en la última semana de octubre y primera de noviembre respectivamente, los consumidores arandinos todavía no han podido beneficiarse de esta iniciativa que, cuando arranque, la propuesta tiene carácter periódico y estable. «La intención es que, para el año que viene, que no salgan sólo una vez sino que sea continuo, que lo establezcamos para hacerlo dos o tres veces al año, todos los años», especifica Esteban.
Las fechas para las diferentes campañas responderán a las necesidades de los propios comercios. «Que se pueda aprovechar esa zona valle de consumo, porque no sirve de nada hacerlos coincidir con momentos en los que el consumo ya es elevado, como en la campaña de Navidad o las rebajas», puntualiza la concejala de Comercio y Consumo.
El sistema que se quiere replicar en Aranda es de la pareja miranda de Ebro, que ya suma seis campaña de bonos. Esteban explica que «no hace falta lanzar ninguna plataforma electrónica nueva ni nada por el estilo». «Son bonos que se van a comprar en el sitio que decidamos y, por poner un ejemplo aunque no sean esas las cifras, tu compras un bono con 20 euros y te darían uno de 50, con lo que te llevarías 30 euros; con el bono vas al comercio que lo admita y puedes comprar», relata la mecánica de estas ayudas tanto a los consumidores, que se ahorran un dinero en sus adquisiciones, como para los comerciantes, ya que se reactiva el negocio en las épocas en las que las ventas suelen descender.
Lo que también está pendiente de concretar es cómo y dónde se van a vender esos bonos, porque la primera propuesta era contar con la colaboración de la asociación de empresarios FAE Asemar, para que fuese desde sus oficinas desde las que se atendiese el reparto de estos bonos y el cobro de los mismos, pero aún está por definir.