«Ya no se puede pedir más a empresas y a familias, ahora tiene que ajustarse la Administración»

J. Losada / B. López / Madrid
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María Dolores Dancausa • Consejera delegada de Bankinter

María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter. - Foto: JUAN LAZARO

Lleva tres años al frente de Bankinter y la verdad es que le ha tocado bailar con la más fea. La burgalesa, «orgullosa de serlo», María Dolores Dancausa, fue nombrada consejera delegada de Bankinter en octubre de 2010, en mitad de la tormenta. En estos tres años ha conseguido que el barco siga a flote e incluso, lo que tiene más mérito, que siga creciendo, dando beneficios y repartiendo dividendos entre sus accionistas. Y todo sin ayudas públicas, sin cerrar oficinas y sin hacer reestructuraciones traumáticas. Desde el salón donde nos recibe, en la séptima planta del edificio principal de Bankinter, se ve el paseo de la Castellana, el corazón financiero de Madrid. Sin duda, la planta noble de Bankinter es un lugar desde el que se tiene una buena perspectiva de la economía española.
¿Qué atisba en el horizonte?
Parece que hay datos que nos hacen concebir esperanzas de que la cosa va a ir mejor. La percepción que hay fuera es mejor que la que tenemos aquí. Últimamente estoy viajando más y, como digo,  ya empiezan a ver mejor a España, ya no nos ven como un problema y eso nos está ayudando mucho. Además creo que hay datos que están saliendo muy bien. El turismo está en cifras récord este año y hay sectores como el de la automoción que también está dando muy buenos resultados. Empresas como el grupo Antolín, que fui a verles después del verano…, es espectacular esa empresa, y como esa hay muchas que están dando resultados fantásticos.
¿Cree que hay que hacer más ajustes?
Creo que la devaluación interna privada ya se ha hecho y que los ajustes están muy avanzados; por ejemplo el del sector inmobiliario donde parece que ya se han devaluado las viviendas un 50% de media. Es verdad que lo que sucede es que esto no se ha trasladado a la economía real y va a tardar tiempo en que se traslade. Y, claro, a la gente que está sin empleo y que no encuentra, pues no le hables de esto. Pero la realidad es que los inversores extranjeros vuelven a tener interés en España, los mercados bursátiles están yendo bien, es decir, creo que hay muchos factores que nos hacen pensar que esto va a cambiar.
Pero, ¿se puede cantar victoria?
En España tenemos que afrontar, sin duda, tres retos. El primero, los niveles de desempleo. No iremos bien mientras no se vuelva a generar empleo, empleo de verdad y bajemos esos ratios que tenemos que escandalizan a cualquier persona de fuera de España. Después, creo que las administraciones públicas tienen una parte de sus deberes pendientes, y tendrán que hacerlo porque ya no se le puede pedir más a las empresas y a las familias, son ellos a los que les toca. Y el tercer reto que hay en España es devolver la confianza en las instituciones, porque es verdad que se ha perdido. La gente necesita volver a creer en las instituciones que tiene y, aunque se está trabajando en ello, todavía falta mucho porque ha habido un deterioro muy grande.
Decía usted que la lucha contra el paro es el reto más importante al que debe hacer frente España. ¿Cree que la reforma laboral ha dado frutos?
Lo que ocurre es que la reforma laboral ha estado más enfocada a abaratar los despidos que a fomentar la contratación. Y eso creo que es lo que le queda a la reforma laboral. Es verdad que si abaratas el despido puedes conseguir que las empresas contraten más, pero creo que todavía quedan por explorar más fórmulas para contratar a la gente. Al final esto es un círculo vicioso que se puede convertir en virtuoso en cualquier momento. Si consigues que las empresas empiecen de verdad a ver que hay más posibilidades, que puedes exportar, que tienes más actividad, si fomentas el consumo, pues empiezas a contratar más gente y empiezas a crecer y la morosidad baja. Una cosa ayuda a la otra.
Vamos si le parece a hablar de Bankinter. Lleva ya tres años al frente. ¿Cómo era y cómo estaba el banco cuando usted lo cogió y cómo es y cómo está ahora?
Cuando llegué en 2010 esta crisis ya había hecho estragos en el tejido empresarial y productivo español, ya había un cierto desgaste. A partir de ahí, la verdad, es que a mí me ha tocado vivir tres años dificilísimos, apasionantes también, pero muy difíciles porque en este tiempo el desempleo ha pasado del 20% al 26, la mora estaba en el cinco y pico y ahora está por encima del 13, he asistido a la mayor reestructuración del sistema financiero que ha habido nunca, con la práctica desaparición de las cajas de ahorros, nos han tenido que dar al sistema financiero 100.000 millones de euros, nos han sometido a pruebas de estrés de todo tipo y, lo más importante, hemos visto una pérdida de reputación de todo el sector tremenda.
¿Y qué ha pasado en estos tres años con Bankinter?  
Mi balance mejor es que hemos sobrevivido. Y eso ya es algo. Además, creo que el banco en este tiempo ha hecho bien los deberes porque, a pesar de toda esta coyuntura, Bankinter ha seguido dando beneficios todos estos años, hemos seguido repartiendo dividendos entre nuestros accionistas sin excepción. En este momento el banco tiene una tasa de morosidad que es una tercera parte de la que tiene el sector. Tenemos un 4,9% frente al 13 de la media. Además, nos hemos recapitalizado mucho, tenemos ahora un ratio capital muy por encima de lo que se nos exige. Es decir, creo que el balance es positivo. Los mimbres que había en Bankinter eran unos mimbres muy sanos, esa es la verdad, y yo lo que he tratado de hacer es optimizar todos ellos.
¿Y eso cómo se hace?
Lo que hemos hecho ha sido focalizarnos en tres segmentos de negocio donde pensamos que tenemos grandes oportunidades. Uno es banca privada, otro es el mundo de banca de empresas, donde Bankinter también tiene gran presencia pero que estamos potenciando mucho más ahora, y, luego, toda la actividad de seguros que nos ha venido muy bien, porque la actividad de seguros nos ha compensado de alguna manera la falta de rentabilidad del negocio bancario con negocio más rentable. Creo que el mercado ha apreciado mucho la focalización en los negocios donde estamos; los analistas y los inversores nos dicen que tenemos muy claras las ideas de a dónde queremos llevar el banco, a que segmento nos queremos dedicar y todo eso el mercado lo valora mucho.
¿Esa es la razón por la que la acción de Bankinter ha subido como la espuma en los últimos meses, o también se debe al repunte de la economía español?
Creo que hay una mezcla de todo. Es verdad que somos la acción del Ibex que más se ha revalorizado y toco madera, porque estas cosas nunca se sabe cuánto van a durar. Una de mis quejas cuando llegué al banco fue que a Bankinter le perjudicó mucho que se transmitiera la imagen de que todo el sistema financiero estaba enfermo. Nos hizo mucho daño porque, claro, no se diferenciaba a los buenos de los malos, no se diferenciaba a los bancos de las cajas. Afortunadamente todo esto cambió en el momento en el que se hizo el ejercicio de Oliver Wyman y ya se puso encima de la mesa qué entidades estaban bien y qué entidades no estaban tan bien. Esto para Bankinter fue capital. Tengo que decir que antes de eso nos habían bajado el rating. Pasamos de ser triple A, que era timbre de gloria, a ser casi bono basura y eso fue traumático en el banco. De estas cosas se aprende mucho. A partir de ese momento fuimos conscientes de que debíamos vender las fortalezas del banco y transmitir que Bankinter era una entidad que no tenía problemas. También es cierto que estamos viendo ya que hay un mayor interés por parte de inversores extranjeros. Hace dos años te ibas fuera y hacíamos un road show [evento de promoción] y te decían, «eres español y encima un banco, no sé qué haces aquí». Sin embargo ahora los road show que se están haciendo en Bankinter están llenos de gente, de inversores de todos los sitios, fundamentalmente americanos y anglosajones.
Parece que Bankinter va a contracorriente del resto del sistema financiero. Estamos hartos de oír y leer que no hay crédito para las familias y las empresas pero ustedes tienen previsto aumentar la inversión.
Esa frase de que los bancos no dan crédito se ha convertido en un mantra. Creo que eso ha podido pasar con bancos nacionalizados, con bancos que estaban en mitad de una reestructuración, con bancos que tenían la mora muy alta. Desde luego en el caso de Bankinter, no. Lo que nosotros hemos percibido en el banco es que había muy poco apetito de inversión por parte de las empresas, porque también había falta de confianza y si a eso le unes que los precios eran altos, pues es cierto que era difícil. Pero afortunadamente a partir del verano, yo creo que las cosas empiezan a verse con mayor optimismo, estamos viendo más operaciones de crédito que nunca y en mejores condiciones. Estamos aprobando operaciones y créditos promotor, ¿quién nos iba a decir eso? Las cosas están cambiando, creo que el mensaje del gobierno está calando y sí que hay razones que lo avalan, porque hay mayor confianza, aunque es verdad que llego momento en el que estás en el suelo y más abajo no puedes descender.
Entonces, ¿cómo va a ser esto para las empresas?
Uno de los elementos estratégicos del banco es la empresa. Trabajamos con las principales empresas del país y ahí tenemos mucho futuro. Y además, esta crisis nos ha pillado con una cierta ventaja respecto al resto porque en el banco no hemos hecho reestructuraciones, no hemos tenido que cerrar oficinas y, además, nos ha pillado con menos morosidad y tenemos liquidez. Por eso nosotros en ningún momento hemos querido dejar de crecer.  De hecho en el mundo de las empresas nosotros hemos crecido un 10% en el último año. Tenemos 18.000 millones de euros en créditos a empresas de todo tipo, hay más de 1.000 personas dedicadas a ello, hemos captado 15.000 nuevas empresas en este año 2013. Es decir, que en el caso del banco en ningún momento hemos parado la inversión. Lo que ha pasado es que la inversión es más cara, eso sí que es cierto, es más cara porque a los bancos nos cuesta más financiarnos y entonces esto, trasladado a las Pymes, significa que le das un crédito al 7% y para ellos es muy difícil cogerlo. Pero eso está cambiando también.
Y, ¿para particulares, no cree que si Bankinter apuesta por conceder más hipotecas corre el riesgo de que se le dispare la morosidad?
No, no vemos el problema de que se nos dispare la morosidad. El banco siempre ha sido muy proactivo en la concesión de hipotecas y de hecho el 50% de nuestro balance está dado en hipotecas.  Como pensamos que el mercado se va volver a reactivar más pronto o más tarde, nosotros nos hemos adelantado y hemos lanzado la «Hipotica» que es una hipoteca al 1,95% y con la que tenemos un plan muy ambicioso para el año que viene de crecimiento. Estamos seguros de que vendrán otros bancos detrás con unos tipos iguales a los nuestros. No creo que esto nos vaya hacer crecer la mora. Hay que darse cuenta de que el ratio de mora que tiene Bankinter es del 2%, porque el tipo de cliente al que se dirige Bankinter es un cliente de renta media y alta. Y aunque estas familias también han sufrido la crisis, no estamos en el caso de que los dos se han quedado sin empleo y no puedan pagar su hipoteca.
Nos comenta que creen que el mercado inmobiliario va a repuntar. ¿Qué previsión tienen?
Nosotros lo que vemos es que se ha tocado fondo. Si los precios van a bajar más o no, eso es muy relativo, depende de los sitios, las zonas, el tipo de vivienda. Ahora están los fondos americanos comprando un montón de viviendas, un montón de solares, de locales y todo esto hay que volver a ponerlo en el mercado. Creo que todo dependerá del precio. Los precios de antes creo que no los vamos a volver a ver pero también creo que no van a bajar mucho más. Aunque digo que eso depende de los sitios, las zonas. No es lo mismo el mercado de Burgos que el de Madrid o que el de las zonas turísticas. Cada mercado es distinto.
Cuéntenos, ¿cómo va el negocio de Banca privada? ¿Qué ofrecen diferente al resto?
El banco siempre había hecho muy bien Banca Privada. Lo que pasa es que hace año y pico vimos que había una oportunidad a la hora de crecer en este segmento y acometimos un proceso de transformación hacia un formato mucho más centrado en la gestión de activos y en el asesoramiento a los clientes, con productos más sofisticados, con servicios también diferentes. Además hemos comprado una ficha bancaria (una licencia) en Luxemburgo. Para mí esto es uno de los logros que he conseguido en estos tres años, tener presencia fuera de España, porque nos está ayudando muchísimo a aprender cómo se hace la banca privada en Europa y también nos está dando buenos resultados. Tenemos en estos momentos un 10% en sicav, hemos crecido un 21% este año en clientes y hemos crecido en patrimonio neto casi 2.000 millones de euros. Ha sido un año redondo para la banca privada, nos está yendo muy bien, porque hay clientes que están decepcionados de sus cajas y de sus bancos y ahora nos es más fácil crecer.
Es más fácil crecer pero también tiene que enfrentarse a rivales cada vez más grandes, porque se ha producido una concentración tremenda con la desaparición de las cajas. Bankinter, banco de tamaño medio, ¿tiene cabida en ese mundo de gigantes?
No tengo duda de que vamos a ser un referente en el nuevo sector financiero que está emergiendo, porque la dimensión no lo es todo, ni mucho menos. Al revés, para nosotros esto es una enorme oportunidad, y lo estamos viendo. De alguna forma toda esta situación de reestructuraciones, de fusiones, desapariciones de entidades, al banco le ha beneficiado porque se nos percibe, y lo somos, como un banco sin problemas, que ha hecho las cosas bien etcétera. Además, ser muy grande te da una serie de sinergias y tiene sus ventajas, pero ser mediano también las tiene. Te hace ser un banco mucho más ágil, mucho más rápido, que responde antes a las necesidades de sus clientes. No todas las entidades tienen porque ser grandes, ni muchísimo menos. En Estados Unidos y en Europa hay bancos medianos que son enormemente rentables. Lo que hay que buscar es que el banco sea capaz de, en sus áreas estratégicas, competir como si fuera grande. Esa es la clave y en eso estamos.
Parece deducirse de sus palabras que no se plantean ‘salir de compras’ y crecer en tamaño. ¿Es así?
Estamos muy centrados en el crecimiento orgánico y nos está yendo bien. Creo que somos la única entidad financiera en España que no hemos cambiado, que no nos hemos fusionado con nadie, que seguimos siendo exactamente igual. Y eso tiene sus ventajas. Para mí, el hecho de no haber participado en toda esta reestructuración, pues en el fondo nos está ayudando. Sí que es cierto que con una reestructuración del calibre de la que hemos vivido pues hemos mirado todo. Tampoco puedes mantenerte ajeno y al margen, como si contigo no fuera esto. Hemos mirado entidades, una con más interés que otro, pero la verdad es que ninguna de ellas encajaba en el modelo de negocio que tenemos en Bankinter.
Y al contrario, ¿se han planteado la posibilidad de vender o de que otras entidades absorban a Bankinter?
Eso ni nos lo planteamos. Nosotros planteamos nuestro camino de forma independiente y creciendo de manera orgánica, que además es la manera más agradecida de hacerlo.
Pero se ha rumoreado que podrían vender a Mapfre la mayoría de Línea Directa Aseguradora. ¿Hay algo cierto en eso?
No, no. Es un negocio que es estratégico para el banco y que nos está aportando mucho en la cuenta de resultados porque nos ayuda a compensar bajas rentabilidades bancarias con buenas rentabilidades del mundo asegurador que es anticíclico. Es un lujo tener una compañía como Línea Directa Aseguradora, que es innovadora y diferente, que ya tenemos dos millones de clientes, que va a ganar este año por encima de los 120 millones de euros y no, no contemplamos la venta de la compañía.
Cambiando de tema, ¿cómo afrontan las pruebas de estrés previstas por el BCE y la EBA para 2014?
Tenemos plena confianza en que vamos a salir airosos de estas pruebas. Estamos preparados para ellas. Creo que los bancos españoles, que además tenemos la ventaja de que ya pasamos por el ejercicio Oliver Wyman, pues una parte muy importante de esos deberes ya los tenemos hechos. Y desde luego, en lo que a Bankinter respecta, no vamos a tener ningún problema.
El caso es que se ha mirado con lupa a todas las entidades financiera se españolas pero no a otras, como las alemanas ¿no le parece injusto?
No lleva a nada pensar en eso. Aquí en España hemos tenido una reestructuración impresionante que a lo mejor en Alemania no ha tenido lugar y no sé si es necesario que la tenga o no la tenga. Pero lo que está claro es que por una serie de razones que han ocurrido sólo en nuestro país, como es que el enorme desempleo que tenemos, con el incremento de la morosidad con la burbuja inmobiliaria, pues ha hecho que muchas entidades tuvieran que saltar por los aires. Estos fenómenos no se han dado en otros países. Lo que sí que tengo claro es que aquí la banca ha hecho un esfuerzo impresionante por recapitalizarse, por sanearse, y que en estos momentos las entidades financieras españolas somos enormemente solventes.
¿Eso va a ayudar a recuperar la reputación de los bancos de la que hablábamos antes?
La reputación es algo que tardas mucho en construir pero que luego se pierde en muy poco tiempo. Creo también que hay un componente injusto, porque durante un tiempo se ha querido ver a la banca como la culpable de todos los problemas que ocurrían en España y eso se ha fomentado y no es cierto. En la banca se han hecho cosas bien y cosas mal, hemos cometido errores todos, sin duda, pero hemos pagado por esos errores. Pero también creo que hay que mirar al futuro. Es verdad que al final hemos pagado todos las fiestas de algunos, pero creo que es un debate obsoleto y hay que mirar al futuro. Se ha hecho el esfuerzo que se ha hecho, estamos donde estamos y ahora hay que mirar que las cosas salgan bien, que los que estamos al frente de los bancos demos ejemplo, demos crédito, fluya el crédito en la economía y aquí todos tenemos que arrimar el hombro para que las cosas comiencen a ir mejor.
¿Pero no cree que en la calle se percibe que ha habido más que una mala gestión por parte de algunos y que la justicia no ha actuado?
Yo no me voy a meter en temas de justicia. Los gestores que han gestionado mal tendrán que asumir su responsabilidad y creo que en eso están, lo que pasa es que se ha empezado tarde y entonces lo que se ha transmitido a la sociedad española es que aquí no pasaba nada por gestionar mal un banco.
¿Cree que a la hora de gestionar un banco hay diferencias entre la forma de proceder de un hombre y una mujer? Se dice que las mujeres son más metódicas, miran más el dinero...
No sé si esto hubiera cambiado si en lugar de estar yo hubiera estado un hombre. Creo en mi gestión, en mi manera de hacer las cosas y en cómo las hago. No sé qué hubiera pasado si hubiera sido otra persona. Es verdad que con mi llegada al banco han entrado aquí más mujeres. Cuando yo llegué no había ninguna mujer en el comité de dirección y ahora hay dos, y no había ninguna mujer en el equipo de dirección y en este momento hay tres. Es decir, hay una mayor presencia de mujeres en los puestos de primer nivel de Bankinter. Por ejemplo uno de los nombramientos que hice fue la directora general del tesoro de mercado de capitales. Yo no me fijé en si era un hombre o una mujer, simplemente vi a una persona con una experiencia extraordinaria, que había sido directora general del Tesoro y aposté por esta señora que se llama Gloria Hernández y que está haciendo un trabajo de primera. Con esto quiero decir que en mis variables no entra, no cuenta, si es hombre o mujer, tan sólo si cubre los requisitos que yo necesito para el puesto.
Hablando de entradas, salidas y cambios, está misma semana ha habido una reorganización en Bankinter. ¿A qué se debe?
Esta reorganización fue aprobada por el consejo este miércoles y tiene por objeto fomentar el mundo de Banca de Inversión. Es algo que hemos empezado a hacer hace año y medio, porque vemos que ahora van a existir grandes oportunidades y queremos que Bankinter esté ahí. Hasta ahora la persona que estaba a cargo de Banca de Inversión era secretario general de Bankinter pero, claro, cuando alguien quiere potenciar algo, lo que necesitas es ponerle dedicación y que no haya dispersión. El detonante ha sido que el secretario general se va a hacer cargo de Banca de Inversión Y hemos nombrado una nueva secretaria general y del consejo de administración que es Mónica López Moniz, que es una persona que estuvo ya trabajando en Bankinter, lo cual es una ventaja muy importante porque conoce muy bien la casa.
Y para finalizar, cuéntenos cómo pasa las Navidades una burgalesa como usted.
En familia.  Todos los hermanos somos burgaleses, pero sólo dos viven allí y al final ellos vienen aquí porque mi madre ya es mayor, tiene 89 años, y desde hace tiempo celebramos las Navidades en Madrid. Pero mis Navidades en Burgos las recuerdo enormemente entrañables. Somos familia numerosa, mi padre era muy burgalés y eso nos lo ha inculcado a todos. Yo voy diciendo por ahí que me siento muy orgullosa de ser de Burgos, es la verdad. Y como éramos una familia numerosa, siempre atrae a mucha gente de alrededor y por eso recuerdo las Navidades siempre llenas de gente y de amigos y muy felices.