«Le debemos a la industria una buena parte de la ciudad que somos hoy en día»

Ana Ramos / Burgos
-

Gonzalo Andrés López • Comisario de la exposición 'Burgos, ciudad industrial'

Gonzalo Andrés. - Foto: Jesús J. Matías

Doctor en Geografía Humana, está especializado en el análisis de todos los elementos que confluyen en el territorio:medio natural, población, industria, actividad económica... Fue Premio Nacional Fin de Carrera y en 2004 logró el Premio Nacional de Humanidades por su tesis doctoral ‘Estructura Urbana de Burgos en el siglo XX’. Ha sido profesor en la Universidad de Valladolid y actualmente, y desde hace tres años, ejerce la docencia en la UBU. También ha trabajado durante 11 años en el Consorcio para la Gestión de la Variante Ferroviaria de Burgos.

¿Cómo se conviritió Burgos en ciudad industrial? Esta es una de las grandes preguntas a las que responde la exposición que el pasado viernes se inauguró en el Fórum para celebrar los 50 años del desarrollo del Polo de Promoción y Desarrollo 1964-2014. La muestra reúne fotografías, muchas de ellas inéditas; documentos originales, objetos históricos, algunas de las primeras máquinas y primeros productos que salieron de las fábricas de Burgos, vídeos con testimonios de sus protagonistas... Estará abierta hasta el 7 de enero. Aquí tienen un adelanto.

¿Cuánto tiempo le ha llevado  organizar esta exposición?
Me lo comentaron a primeros de junio de este año, pero realmente empezamos a trabajar en julio. Lo cierto es que se ha montado en un tiempo récord.
Usted es el comisario pero, ¿Cuántas personas hay ‘detrás’ de la muestra?
El equipo científico lo han formado 15 personas, en el montaje se han involucrado 8 empresas de la ciudad y otras 40 han colaborado cediendo documentación, maquinaria y objetos históricos.
¿Qué ha sido lo más difícil?
Lo más difícil y a su vez lo más importante es el contacto con las empresas. Están presentes todas las que siguen existiendo e iniciaron su actividad con el polo. Eso ha sido un trabajo duro porque además, algunas son multinacionales y requerían autorizaciones desde fuera... Ello me ha exigido dedicar cientos de horas de teléfono y de desplazamientos.
¿Cuántas son?
30 de las 93 que comenzaron se mantienen 50 años después, lo cual es algo a destacar.
¿Qué se puede ver en ‘Burgos, ciudad industrial?
500 fotografías, más de la mitad de ellas inéditas; 40 documentos históricos originales, objetos, paneles, vídeos, planos... Hemos huido de hacer una exposición típica de fotografías, con todos los respetos. El objetivo es que esas imágenes estuvieran vivas. Algunas tienen una calidad y una definición tan buena, que hemos aprovechado para que sean animadas y proyectarlas.
¿Alguna ‘joya’?
Contamos con más de una hora de vídeo inédito de los años 60.  Lo hemos obtenido de la Filmoteca de Televisión Española, estaba  sin ‘telecinar’, en las cintas originales. Hay un reportaje que hizo TVE en 1967 que no se volvió a proyectar y también documentos originales de la inauguración del Polo, de visitas del ministro López Rodó y Franco que estaban en las cintas originales sin pasar.
¿Qué objetos destacaría de los expuestos?
Hay maquinaria muy singular. Por ejemplo, el primer torno de Antolín de la calle Salas. También se puede ver una máquina de tejer calcetines de Textiles Renedo, de los años 30 [la producción empezó antes, en los años 10]; otros de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), la primera rueda que se produjo en serie en Firestone en 1967 o las primeras botellas de San Miguel... También me gustaría comentar que hay un mural artístico multimedia del burgalés José Ignacio Salaguren que introduce la exposición.
A tenor de lo que ha estudiado e investigado para organizarla, ¿Se desconocen muchos aspectos del Polo Industrial?
Sí. De hecho, el libro y la exposición se llaman así:‘Burgos, Polo Industrial’ porque toda exposición te debe contar una historia muy clara y muy concreta y nosotros hemos querido transmitir un mensaje clarísimo: Cómo Burgos se convirtió en ciudad industrial. 
¿Y cómo fue ese proceso?
El 30 de enero de 1964 el Gobierno franquista declara a la ciudad Polo de Promoción en el contexto de los planes de desarrollo y se produce una transformación radical gracias a las ayudas que se dan  a las empresas para el fomento de la industrialización. Durante diez años Burgos está sujeta a las ayudas a la industria;primero como Polo de Promoción en el año 1964 y después, en 1969, como Polo de Desarrollo. En total, el periodo abarca desde 1964 a 1973, lo que nosotros llamamos la ‘década prodigiosa’. 
¿En qué se tradujo ese periodo?
Estamos hablando de más de 19.000 millones de pesetas de inversión, 12.700 empleos nuevos y casi 100 nuevas empresas. Todo eso transformó la ciudad de una manera completamente radical. De hecho, hay que tener en cuenta que Burgos tenía apenas 80.000 habitantes y en diez años se pasó   a 160.000. Se duplicó la población y la extensión superficial pasó de 500 hectáreas a más de 2.000. El número de viviendas se triplicó. El volumen de procesos y transformaciones fue posiblemente el más importante que ha tenido la ciudad en toda su historia. De hecho, tal y como decimos en la exposición y el libro, Burgos es la ciudad industrial, de servicios, posicionada en España y Europa hoy en día gracias al Polo de Promoción. Si no, estaríamos hablando de una ciudad de 50.000, 60.000 ó 70.000 habitantes, un Palencia o un Segovia. Burgos no sería la ciudad que es hoy sin la industria.  
Esos cambios conllevaron también una transformación urbanística...
Si, total. De hecho, la exposición cuenta con tres capítulos. El primero es ‘El origen de nuestra historia industrial’. Se habla de la  manufactura tradicional y las primeras fábricas. Una segunda parte es ‘Una década prodigiosa’ (1964-1973) sobre el polo de promoción y desarrollo industrial. Y la tercera y última se titula ‘Y la industria construyó una ciudad’. Se trata de que la gente entienda cómo el Polo creó una nueva ciudad a todos los efectos. Hablamos de la ordenación urbanística, de los nuevos barrios, nuevos sectores de la ciudad, extensión superficial, política de vivienda, los nuevos hechos sociales...Sobre estos últimos, por ejemplo, el Polo supuso generalizar los televisores, las lavadoras, el automóvil... Cambió la vida de las personas pero también el precio de la vivienda se multiplicó en apenas tres años por cuatro, el acceso a la vivienda comenzó a complicarse, surgió la especulación... Es decir, no todo fue de color de rosa.
Hay un último apartado en la muestra que se pregunta: 'Y después del Polo, ¿qué?'. Le lanzo esta cuestión a usted.
Burgos es una ciudad industrial hoy en día. Después del Polo, la crisis se superó dignamente por la mayor parte de las empresas y hoy se ha consolidado como una ciudad completamente industrial.  Hay una mesa multimedia de 70 pulgadas que se puede tocar y ofrece todos los datos al respecto, un vídeo sobre el momento actual... De las 3.500 hectáreas que tiene la ciudad hoy en día, algo más de la mitad son industria. Es decir, ocupa lo mismo que el resto de todos los demás usos:residenciales, terciarios, comerciales... Eso dice mucho de lo que significa la industria en la identidad urbana; es una pieza totalmente definitoria. De hecho, hemos hecho un vídeo que se llama ‘Burgos territorio industrial’ en el que se ve historia, patrimonio, gastronomía, naturaleza, turismo e industria. Estas empresas nos situaron primero en España con los capitales nacionales y después en Europa con las multinacionales, que entraron un poco después. Nos ubicaron en el mapa.  Burgos se conoce en muchas ciudades de Europa gracias a sus empresas. Hoy en día ocurre lo mismo yeso es un elemento a destacar. 
Comentaba antes que 30 de aquellas 93 primeras empresas que se instalaron han sobrevivido. ¿Cuáles cree que son las claves de la supervivencia?
El Polo de Burgos, en los años 60 y 70, fue asombroso en sus resultados. Fue el más brillante del Plan de Desarrollo y todas las previsiones se superaron con creces. Ya entonces, una de las claves fueron los procesos de diversificación industrial:maquinaria, bienes de equipo, alimentación, sector del automóvil, acero...
Otras claves en las últimas décadas han sido los procesos de internacionalización, empresas que han recurrido a los mercados exteriores y a socios tecnológicos externos y han hecho asociaciones con capital exterior. Yasimismo las inversiones en tecnología e I+D, así como las especializaciones en producciones.
¿Qué factores jugaron a favor de la elección de Burgos?
Hay un panel en la exposición que habla de porqué se ubicó en Burgos y lo basamos en tres hechos. El primero, la decisión personal de Franco. Esto era un tema muy discutido, pero hemos encontrado una serie de documentos ahora y un vídeo en el que su ministro de Industria dice claramente que es un «acto de justicia distributiva con Burgos el dar el Polo a la ciudad». En segundo término, la ciudad contaba con unas  condiciones de comunicación y de posición y localización geográfica estratégica. Es decir, tenía las  condiciones innatas para poder desarrollar una política de industrialización. Por último, la política municipal fue muy clara. En 1943 el Ayuntamiento aprobó los auxilios municipales, ayudas y subvenciones para la implantación de nuevas industrias en la ciudad. Algunas de las que se acogieron a esas ayudas fueron Cellophane, Moneda y Timbre, Sesa, Mafitex, Fabril Sedera...
Pero además, en 1962, previamente al Polo, el Ayuntamiento convocó un concurso para ceder suelo para la instalación de empresas en Gamonal. Dicho concurso se adjudicó a Nicolás Correa, Taglosa y la  Industria de Máquinas Automáticas para Artes Gráficas.
También he visto telegramas del entonces alcalde Honorato Martín Cobos al Régimen y viceversa que ponen de relieve que también el alcalde tuvo un papel bastante importante en el hecho de conseguir el Polo. Durante los primeros años se instalan las empresas casi sin urbanización, se les favorece que sean dinámicas y crezcan... Yeso fue un acierto.
Hay otro hecho también clave que fue la clase empresarial. En la ciudad había unos empresarios que venían operando, en algunos casos desde finales del XIX muy limitadamente y con iniciativas muy pequeñas, que aprovecharon el contexto de los años 40 y 50 y del Polo para crecer.
¿Cuántas de las empresas eran de fuera de Burgos?
El 80 por ciento de las 93. Ytambién de nueva creación. Un hecho significativo fue también el origen de los capitales:la mayoría llegó de País Vasco, Cataluña y Madrid. Eso fue una vía de entrada encubierta de las multinacionales porque a los dos, tres o cuatro años en esas empresas entró accionariado de capitales belgas, franceses e ingleses que fueron poco a poco absorbiendo esos capitales.
¿Cuánto tiempo hay que  reservarse para ver la exposición?
Cada uno se la puede diseñar a medida. Pero para verla con calma, unas dos horas.
¿Por qué recomienda ir al Fórum?
Porque uno de los rasgos más importantes que define a Burgos es su actividad industrial. Le debemos a la industria una buena parte de la ciudad que somos hoy en día. Por otro lado, también destacaría que hay mucha gente, sobre todo de la generación de los 70 y posteriores que trabaja en estas empresas, que no sabe qué es el Polo. Ycreo que les puede descubrir muchos aspectos desconocidos y acercarles a su realidad industrial.