Cambios que cuesta lograr pero que prometen

L.N. / Aranda
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En su primer año de vida, el espacio Ribering ha acogido eventos de emprendimiento, movilidad y varias ideas para transformar Aranda, gracias a una mezcla de talento nacional e internacional

Cambios que cuesta lograr pero que prometen - Foto: Ribering

Los cambios cuestan. Y en ciudades de un tamaño pequeño como Aranda de Duero puede que aún más. Así lo constata Jesús Iglesias, el impulsor de Ribering, un espacio de eventos y coworking llamado a congregar a profesionales de diversos ámbitos que quieran colaborar, afrontar los retos que afectan a la comarca y generar un impacto positivo. O al menos intentar romper con la espiral negativa de éxodo juvenil, escasez de oportunidades, falta de infraestructuras y merma de servicios que la zona arrastra desde hace años. Pues bien, a punto de cumplir su primer aniversario, el balance de Iglesias arroja luces y sombras. Admite que todo va más lento de lo que esperaba. "Uno viene con grandes sueños y toca rebajarlos un poco. Digamos que el camino es más curvo y más largo, así que paciencia", pero ni mucho menos desistir. Porque en este primer año Ribering ha acogido eventos de cierta magnitud como el Foro Rural Clima o un encuentro con 30 emprendedoras europeas, del que salieron ideas que, de llevarse a cabo, podrían marcar cambios considerables en el día a día de los arandinos. Entre sus propuestas, cerrar al tráfico algunas calles durante los domingos, mejorar la conexión de transporte público entre Aranda y los pueblos de la Ribera o crear tarjetas de 'consumo local' para potenciar el pequeño comercio.

A ello se suman otros eventos sobre movilidad activa, el auge de las comunidades energéticas o de la viticultura regenerativa (un asunto clave en plena DO Ribera del Duero). Y, por supuesto, dos jornadas que se celebrarán en enero sobre el ferrocarril en la España Vaciada, justo en un momento de fuerte reivindicación, tras la concentración del pasado junio que congregó a unos 5.000 arandinos para exigir que se reabra la línea Madrid-Aranda-Burgos. "En Ribering tiene cabida todo lo que aporte una transformación positiva para Aranda y la Ribera, todo lo que tenga un impacto positivo", remarca Iglesias, mientras detalla que por esa línea seguirán los pasos a dar en 2024.

Junto con Raquel Olmedillo, dinamizadora del espacio, subrayan como otro de los puntos clave "la mezcla de talento nacional e internacional" que han logrado con los ponentes que han pasado por Ribering, entre los que destacan Fernando Valladares, investigador del CSIC, o Teresa Vicente, directora de la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Murcia.

Sobre el público que asiste a estas actividades, Iglesias apunta que se han encontrado con "una masa crítica más pequeña de lo previsto", pero quienes acuden "aportan mucho". Este martes, por ejemplo, celebraron unas charlas con arandinos y ribereños que, después de unos años fuera, han regresado a sus raíces por ser "un buen lugar para vivir y crecer en lo profesional".

En paralelo, cuentan con 5 personas en su coworking, desde una abogada medioambiental a un experto en inteligencia artificial o una profesional del diseño gráfico, y sus puertas siguen abiertas. "La cultura de socializar y compartir espacio aún no se da en Aranda (salvo el repunte que hubo en Sonorama). Trabajaremos más en ello", zanjan.