Ola de cancelaciones de última hora en la Ribera por el tiempo

I.M.L. / Aranda
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Es el peor dato para un mes de marzo de los últimos 8 años, sin contar el de 2020. Madrileños, catalanes y andaluces son los más asiduos a la comarca

Imagen de archivo de una casa rural en la provincia de Burgos. - Foto: Alberto Rodrigo

El turismo rural en la comarca ribereña afronta una Semana Santa a medio gas. Los alojamientos enclavados en pueblos están sufriendo una ola de cancelaciones de última hora que hacen que, inmersos ya en esta semana vacacional, aún haya plazas disponibles y se haya quedado la ocupación con una media del 80%. «El viernes se cancelaron las reservas de dos alojamientos completos», pone como ejemplo Ana Belén Velasco, secretaria de Acriduero, que es la asociación que engloba a casas rurales de la Ribera del Duero.

Otro caso paradigmático de esta situación es el Albergue de la Estación de Río Lobos, en Hontoria del Pinar, gestionada por los hermanos arandinos Daniel y Sergio García. El domingo les cancelaron una reserva para esta Semana Santa y ahora tienen 22 plazas libres que, dadas las fechas, será difícil que logren ocupar.

Entre los motivos que puedan estar detrás de estas cancelaciones, los empresarios del sector del turismo rural aluden a las previsiones meteorológicas, que no son muy favorables, o «la 'moda' de reservar en varios sitios y decidirse en el último momento por uno en concreto», a lo que suman «incidencias de ultima hora: no les dan vacaciones, tienen un presupuesto más limitado...», enumera Velasco.

Estas circunstancias están provocando que este periodo vacacional no esté siendo propicio para los alojamientos rurales en la comarca ribereña. «Comparado con otros años, hay un descenso, ha sido uno de los marzos más bajos en ocupación desde que llevo registro, desde 2006, exceptuando el 2020 por la pandemia», reconoce Ana Belén Velasco, aunque todavía quedan clientes que eligen esta zona para hacer turismo enogastronómico o para juntarse con amigos y familia.