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El HUBU abre la reclamada consulta de pie diabético

GADEA G. UBIERNA
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El exceso de azúcar en sangre daña nervios y vasos sanguíneos, lo cual provoca pérdida de sensibilidad. La apertura coincide con los congresos sobre patología vascular y heridas

La enfermera Elena García, junto al alcalde, Daniel de la Rosa, y al jefe de Cirugía Vascular, Ignacio Agúndez. - Foto: Valdivielso

El jefe de Cirugía Vascular del HUBU, Ignacio Agúndez, anunció que esta semana empezaría a funcionar la consulta de pie diabético; una unidad reclamada desde hace lustros por endocrinos y vasculares para evitar lesiones graves y amputaciones en personas diabéticas, cuyo exceso de azúcar en sangre acaba dañando nervios y vasos sanguíneos, lo cual provoca una pérdida de sensibilidad ante infecciones graves. Y eso conlleva que no sientan rozaduras, heridas o problemas que pueden complicarse y, en su caso, requerir que se corte algún dedo o, incluso, la extremidad completa. Evitar llegar a este punto no solo supone calidad de vida, sino que reduce la factura en hospitalizaciones.

La consulta de pie diabético está en Cirugía Vascular, pero es multidisciplinar: la llevarán vasculares, endocrinos, especialistas en enfermedades infecciosas, rehabilitadores y enfermeros. «Llevamos años queriendo ponerla en marcha en el HUBU, pero hasta ahora no hemos tenido opción», señaló Agúndez.

La apertura de esta consulta, tan demandada por endocrinos y vasculares, coincidirá con dos congresos de ámbito estatal sobre la materia: el de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (en el Fórum, del 31 de mayo al 3 de junio) y el de la Asociación Española de Enfermería Vascular y Heridas (en el Abba, el 2 y el 3 de junio). Reunirán, entre los dos, a unos 550 especialistas y enfermeros expertos en patología vascular; es decir, en todas las lesiones de venas y arterias. Enfermedades a las que, quizá, la sociedad presta menos atención que a otras a pesar de que su incidencia es creciente por los hábitos y la mayor esperanza de vida.

Tanto Agúndez como la enfermera de quirófano del HUBU Elena García, los dos presidentes de sendos comités organizadores, destacaron que al haber incremento de diabetes, de obesidad, de hipertensión o de colesterolemias, hay repercusión vascular. «Por eso es tan importante la educación diabetológica y el control de los enfermos crónicos», dijo García, destacando que este tema será central en el congreso de enfermería, en el que se reclama que Primaria retome la atención pormenorizada de los crónicos, relegada en la pandemia. A lo que Agúndez añadió que «como consecuencia de la covid, los pacientes no han ido al médico y nos están llegando muy pasados. Y eso implica intervenciones más largas y complejas, de más riesgo y, a veces, con peor pronóstico».

Quirófano híbrido. El aumento de la esperanza de vida impacta en la patología vascular porque «vemos que [hasta edades avanzadas] la gente tiene bien las arterias hasta la rodilla, pero de ahí para abajo están enfermas. Y cuanto más distales son las arterias, más finas y más difíciles de tratar. Pero, afortunadamente, con los métodos endovasculares actuales somos capaces de abrirlas hasta el pie y salvar piernas», dijo Agúndez.

La forma de trabajar del HUBU, así como su equipamiento, serán materia de sendos encuentros porque es uno de los hospitales con quirófano híbrido. «Quiere decir que a un paciente que necesita una técnica endovascular de las que tanto han avanzado y una cirugía convencional abierta podemos ofrecerle las dos cosas en un mismo acto quirúrgico», aclaró García, subrayando que «no todos los hospitales lo tienen» y que es importante abordarlo en un congreso para compartir conocimiento y cualificar al personal. Tanto García como Agúndez matizaron que el quirófano híbrido del HUBU fue el «tercero de España».