El coche eléctrico mueve 23,3 millones en proyectos locales

G. ARCE / Burgos
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El Perte más importante de los fondos europeos Next Generation solo ha implicado hasta la fecha a cinco industrias locales y deja a la provincia fuera de la estratégica producción de baterías

En Softeca, con sede en la zona residencial de Cellophane, trabajan 75 técnicos e ingenieros. - Foto: Valdivielso

El Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) del vehículo eléctrico y conectado (VEC) es, sin duda, el programa de los fondos europeos Next Generation más estratégico y mejor dotado de todos los que están en marcha. Son más de 5.000 millones de euros de fondos públicos cuya finalidad es impulsar la fabricación del vehículo eléctrico en España y convertir a la industria nacional en un referente en este ámbito a nivel mundial, tanto en fabricación de coches como de baterías. Burgos, una provincia históricamente clave para la industria auxiliar de la automoción, ha tenido -hasta la fecha- una participación discreta en este proyecto, en el que solo se han implicado directamente -bien individualmente o consorciadas- cinco empresas de referencia: Antolin, Benteler, Edscha, Inertim Research y Softeca Internet.

En sus diferentes convocatorias desde el año 2022, el Perte VEC ha movilizado 23,3 millones de euros en proyectos locales, a los que se han otorgado provisionalmente préstamos por valor de 2 millones de euros y subvenciones por otros 3,2 millones.

Son cifras muy pequeñas si se tiene en cuenta que el conjunto nacional suma más de 2.300 millones de euros repartidos entre subvenciones y préstamos, aunque la mayor parte de la industria auxiliar de automoción local trabaja para los grandes fabricantes instalados en España (Renault, Stellantis, Mercedes-Benz, Ford, Nissan), impulsores de los proyectos tractores del coche eléctrico y, por ello, receptores de buena parte de las ayudas europeas tramitadas por el Gobierno de España.

En las plantas nacionales ya se fabrican 42 modelos de turismos electrificados, una parte de cuyos componentes salen de las fábricas locales. En cartera hay un largo listado de nuevos modelos llamados a afrontar el fin de los motores de carburación decretado por Europa.

Burgos ha recurrido a las ayudas europeas para financiar actuaciones integrales y planes de inversión en la cadena del vehículo eléctrico, pero no ha habido ninguna solicitud -ni aprobada ni denegada- en el desarrollo de la estratégica producción de las baterías.

Recordemos que las grandes realizaciones de este Perte serán, entre otros proyectos, las gigafactorías de baterías de Volkswagen en Sagunto (Valencia), la de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza), la planta de baterías de SEAT en Martorell (Barcelona) o la nueva gigafactoría del grupo chino Envisión, que empezará a levantarse en Navalmoral de la Mata (Cáceres) a lo largo de este primer semestre del año con un presupuesto en juego de más de 1.300 millones de euros.

Desde el Ministerio de Industria y Turismo se matiza, además, que muchas de las cifras manejadas son aún provisionales y, sobre todo, que el Perte VEC, que tuvo un arranque cargado de problemas e incertidumbres, no está terminado y sigue abierto a la participación de más empresas. 

En concreto, hay en marcha una la tercera convocatoria dotada con 500 millones de euros y en el segundo semestre de 2024 el Ministerio lanzará la cuarta, que contará con 1.250 millones en ayudas.  

Los actores. De la resolución provisional de lo hecho hasta ahora, el proyecto local más importante por volumen de inversión es el de Edscha Burgos, empresa perteneciente al Grupo Gestamp, que destinará 12,1 millones de euros para desarrollar el nuevo proceso de mecanizado de componentes de las cajas donde irán instaladas las baterías eléctricas de los vehículos del fabricante Volkswagen. 

Esta industria de Villalonquéjar recibe un respaldo importante para posicionarse como una de las más destacadas de la provincia en el nuevo modelo de automoción y ha obtenido provisionalmente 1,2 millones en préstamos y 1,5 en subvenciones.

Recientemente, el Ministerio de Industria y Turismo dio también su aprobación al desarrollo industrial del nuevo eje para vehículos eléctricos que se fabricará en la planta de Benteler, un proyecto de 1,4 millones de euros que recibe 341.964 euros entre préstamos y subvenciones.

La multinacional alemana ha sido una de las firmas más activas a la hora de solicitar ayudas europeas y ha incluido en el Perte otros proyectos -solo en el ámbito de Burgos- por valor de 4,6 millones y 17.325 euros, respectivamente, que han recibido más de 1,5 millones en apoyos.

Antolin Ingeniería, el centro de I+D de Villafría de la multinacional burgalesa, pone nombre a otros cinco proyectos que suman 1,9 millones de inversión en conjunto.

En el ámbito de la cadena de valor del coche eléctrico también participa Inertim Research, con 1,2 millones de inversión (637.270 euros subvencionados desde Europa). La filial tecnológica de la multinacional taiwanesa HCMF ha abierto recientemente una planta en Burgos que destinará a la producción de preseries de elementos del automóvil, entre ellos, techos solares para vehículos eléctricos.
La llegada de estos fondos ayudará a consolidar una de las pocas industrias de la automoción de nueva implantación en la ciudad, que aspira a alcanzar el centenar de empleados. 

También hay tecnológicas locales.

Softeca es la única empresa tecnológica burgalesa que, por ahora, participa en el Perte VEC, concretamente en el consorcio SoNNMESyC, siglas de Soluciones a las Nuevas Necesidades de Movilidad Eléctrica basadas en criterios de Sostenibilidad y Conectividad.

Detrás de este proyecto liderado por SAPA Palencia hay una inversión cercana a los 65 millones de euros (Europa aporta 22,5 en subvenciones y 10,3 millones en préstamos), la creación de 600 empleos directos y de otros 2.000 inducidos  durante la ejecución del proyecto.

El consorcio se centra en el desarrollo de la electrificación de autobuses, vehículos semipesados para usos especiales, motocicletas y triciclos utilizados para reparto de última milla.

Por lo que respecta al papel de Softeca en este proyecto del Perte VEC su objetivo es desarrollar un nuevo proceso de control y monitorización del vehículo eléctrico conectado, que permita al dueño del vehículo o flota de vehículos, conocer el estado del vehículo en todo momento, pudiendo visualizar de manera sencilla, posición, dirección, estado de los componentes, hábitos de conducción… En cuanto al estado de los componentes del sistema, además de alertar en tiempo real tareas de mantenimiento, integra los procesos de solicitud y gestión de los mantenimientos preventivo y correctivo entre flotas, particulares, talleres y distribuidores de recambios de automoción.

Softeca es una empresa burgalesa de desarrollo de soluciones IT de negocio y a medida de las necesidades de cada cliente. En el sector del automóvil trabaja en soluciones de postventa para Aliance Automotive Group, la mayor empresa distribuidora de piezas de automoción.

Con una plantilla superior a 75 técnicos e ingenieros, en continuo crecimiento, participa en la estrategia digital IT de líderes internacionales. Actualmente desarrolla trabajos en el Reino Unido, Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, Polonia, República Checa, Italia, Portugal y diversos países de Latinoamérica.