Las visitas a Aranda crecen un 10%, pero no atraen a foráneos

I.M.L. / Aranda
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La temporada estival acumula una media de 17.000 viajeros al mes. Este año, 12.000 extranjeros, la mayor parte de ellos procedentes de Francia, Alemania y Bélgica, conocieron la capital ribereña

Por la Oficina de Turismo de Aranda pasa una mínima parte de aquellos que se acercan a conocer el patrimonio local. - Foto: Roger Roque

El sector del turismo en la capital ribereña y, por extensión, en toda la comarca, ya ha logrado alcanzar e, incluso, superar, las cifras que se registraban antes de la pandemia. Una tendencia que se ha consolidado a lo largo de este verano en el que, a pesar de competir con los destinos de sol y playa, Aranda ha obtenido un aumento en el número de visitantes que ronda ya el 20%. A lo largo de lo que llevamos de año, más de 105.000 personas han viajado hasta esta ciudad. Una cantidad que aún subirá más, ya que todavía no se han hecho públicas las estadísticas del mes de agosto, en el que la asistencia a Sonorama Ribera dispara las cifras, y en el sector confían en que las actividades relativas a la vendimia atraigan otro pico de turistas en octubre.

Hasta el momento, si se miran los datos mes a mes, han ido muy parejos a lo registrado en 2022 en cuanto a los momentos de mayor afluencia de visitantes. En abril es cuando se constata el mayor incremento, para llegar a los meses de verano con una equiparación en las cifras con respecto al año pasado. Aun así, en julio se han rozado los 17.000 visitantes, lo que supone un incremento del 10% si se compara con el mismo mes del año pasado.

Por procedencia, los turistas de origen nacional son los que más apuestan por conocer Aranda de Duero y su comarca. Tanto es así que, en lo que llevamos de año, se han contabilizado cerca de 93.500 visitantes españoles frente a los algo más de 12.000 internacionales. La tendencia por su origen sufre variaciones dispares: mientras el visitante nacional ha aumentado en la capital ribereña, un 22% en lo que llevamos a año y casi un 10% en el mes de julio, el turista internacional ha crecido en ese mes un 6,5%, hasta acercarse a los 2.400, pero en el cómputo anual se ha constatado una bajada de un 2%.

El mercado donde más visitantes se generan a la capital ribereña es el francés, con una cuarta parte de los visitantes extranjeros de este año procedentes del otro lado de los Pirineos. Le siguen en esta clasificación los turistas alemanes, con un 16%, y los belgas, con un 8,5% del total.

A la capital ribereña todavía le queda mucho por hacer para extraer todo el potencial turístico que aglutina en su rico patrimonio y legado enológico, al menos si se comparan los datos con los que registra la Ruta del Vino Ribera del Duero, que es una de las más visitadas a nivel nacional. De los cerca de 300.000 turistas que llegan a este territorio para adentrarse en la cultura del vino, en torno a la mitad pasan por Aranda de Duero, por lo que el ámbito del turismo arandino no está sabiendo aprovechar el tirón que tiene ser la capital de la Ribera del Duero.

Además de visitar monumentos y degustar las estrellas gastronómicas, tres de cada cuatro visitantes apuestan por conocer las bodegas elaboradoras, con visitas enoturísticas que suelen estar por debajo de los 15 euros, aunque al concluir, el gasto en las tiendas de las bodegas alcanza los 75 euros de promedio, siendo octubre, con la vendimia, el mes más propicio.