La estación de la calle Miranda, «estratégica» pero obsoleta

G. ARCE / Burgos
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La terminal urge más pantallas digitales informativas que actualicen los horarios y rutas, renovar su asfaltado y cerrar con barreras automáticas el acceso del público por la zona de los vehículos

Piden cerrar con barreras automáticas el acceso de los autobuses por la calle Aranda de Duero. - Foto: Luis López Araico

Las empresas de transporte regular de viajeros, agrupadas en torno a la patronal Asvibur, defienden la continuidad de la estación de autobuses de la calle Miranda, por su «situación estratégica» en el centro del entramado urbano, pero solicitan al Ayuntamiento de Burgos una mejora y actualización de unas instalaciones que se han quedado obsoletas en sus servicios y que mueven en torno 1,9 millones de viajeros al año, con salida o destino de la ciudad o de paso hacia otros lugares.

Las peticiones de Asvibur coinciden en un momento en el que está aumentado el tráfico de pasajeros en Burgos y el uso de estas instalaciones gracias a la potenciación del transporte bonificado y a demanda con diferentes pueblos de la provincia, así como el mayor uso de las principales líneas regulares nacionales o europeas con destino o paso por Burgos.

«La estación aporta vida a la zona sur de la ciudad con los viajeros procedentes de los pueblos, que necesitan tener un entorno urbano próximo al autobús con oferta comercial, atención médica, servicios bancarios, zona de restauración y loterías, lo que no encuentran en sus municipios», apuntan los responsables de Asvibur. 

Piden que en cada dársena haya un panel informativo digital con datos del autobús.Piden que en cada dársena haya un panel informativo digital con datos del autobús. - Foto: Luis López Araico

De trasladarse junto a la estación del AVE, como contempla el Plan General de Ordenación Urbana y han barajado desde el Ayuntamiento, perdería el importante tráfico de viajeros de la provincia que quieren llegar al centro de la capital y supondría un gran inconveniente de tiempos y distancias para coger cualquier línea nacional e internacional.

La terminal de la calle Miranda cuenta 23 dársenas, aunque realmente solo 16 pueden usarse a la vez si se quiere permitir la perfecta maniobrabilidad de autocares que llegan hasta 15 metros de longitud. «Hasta ahora ha permitido atender con normalidad horas punta de vehículos, que se registran durante los fines de semana, comienzo y final de puentes festivos y entre 10 y 11 horas de diario». 

Partiendo de esta ubicación y de la validez de estas instalaciones, Asvibur reclama una serie de mejoras para igualarlas con cualquier otra terminal de viajeros. En este sentido, plantea que la estación ofrezca un servicio de información a los viajeros similar al de un aeropuerto o estación ferroviaria o de autobuses moderna, con una distribución de paneles digitales que permitan ver y actualizar al momento las entradas y salidas de vehículos, horarios, retrasos, cancelaciones, destinos, entre otros datos de interés para los usuarios. 

Los empresarios piden que se mejoren las pantallas informativas ya instaladas en el hall de la terminal, así como colocar pantallas en la cabecera de cada una de las 23 dársenas de la estación, donde se puedan visualizar in situ datos como la ruta del autobús que la ocupa, el número del mismo, horarios de salida, entre otra información.

Estas terminales evitarían que el público invada el espacio habilitado para los vehículos para ver en su frontal hacia dónde se dirigen, algo muy común en la parte de la estación donde los autobuses aparcan marcha atrás tras hacer el giro de entrada.

Actualmente, algunas de las pantallas existentes no actualizan las dársenas donde llegan los autobuses y hay otras que ya no están operativas.

«Ahora, si se produce un retraso en algún viaje se avisa a la persona que está en Información o se comunica por megafonía cuando, perfectamente, se podría comunicar a través de pantallas».

Las empresas de transporte de viajeros también piden al Ayuntamiento la renovación del asfaltado de las dársenas con resina antideslizante, dado su deterioro del actual firme, especialmente en las zonas de giro de los vehículos. 

Esta operación implicaría la inutilización temporal de la estación, aunque, recuerdan, en anteriores ocasiones se utilizó puntualmente una parte la calle Madrid para atender a los viajeros.

También se reclaman cambios significativos en los accesos. Por lo que respecta al peatonal, el de la calle Miranda, piden el cambio de la actual tejavana de metal que preside la puerta por una trasparente que aporte más luz y haga más amable la entrada al hall. Entienden que no se pueden retirar los árboles de la acera de la calle Miranda, que dificultan la iluminación de las farolas, aunque un tejado trasparente aportaría más luminosidad. 

Para los empresarios es muy importante también la mejora del acceso de los autobuses por la calle Aranda de Duero. En concreto, reclaman la eliminación de las pequeñas aceras que permiten el paso de peatones y que, entienden, son peligrosas para los mismos. Asimismo, plantean la colocación de un sistema de barreras automáticas que se activen al paso de los autobuses mediante la lectura de sus matrículas.

Además de aportar seguridad al recinto, estas barreras permitirían registrar las entradas y salidas de vehículos y también podrían incorporar información sobre el número de pasajeros que transportan, tarea que actualmente se realiza de forma manual (en una lista de papel) por un operario municipal.