El detector de humos salva la vida a una familia

R.E. MAESTRO / Burgos
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La alarma permitió a la pareja y sus dos niñas salir rápidamente de la vivienda de Villasandino tras el incendio originado en la chimenea durante la noche del domingo. Se movilizó a un gran dispositivo para poder controlarlo

La zona superior de la casa quedó destrozada, pero la estructura no sufrió daños. Tampoco alcanzó a otras viviendas al estar aislada del casco urbano. - Foto: Alberto Rodrigo

Una familia de Villasandino consiguió salir a tiempo de su casa antes de que se extendieran con voracidad las llamas por el tejado. El aviso del detector de humo resultó clave para poder actuar con rapidez y que tanto el matrimonio como sus dos niñas abandonaran la vivienda justo después de que comenzara el incendio en la chimenea. Hasta el lugar del suceso se desplazó un amplio dispositivo formado por los voluntarios de los parques de bomberos de Villadiego, Castrojeriz y Santa María del Campo, además de los profesionales de Burgos capital.

«El humo estaba en una habitación y pitó el detector, la primera media hora el fuego fue muy explosivo por todo el aislamiento pero luego se fue transmitiendo poco a poco a la madera; estaba la llama ahí encajada entre un aislamiento de lana de roca -que no arde- y un mortero de cal», explicaba Alberto García, dueño de la casa. Cuando ocurrió el suceso, sobre las 23.30 horas del domingo, se encontraba en el interior con su pareja y sus pequeñas. Todos salieron de la vivienda y ninguno resultó herido. La parte superior se quemó a gran velocidad, mientras que la zona de abajo lo hizo poco a poco a medida que avanzaba el calor y que los bomberos rompían algunas zonas para poder 'atacar' mejor las llamas.

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