El lobo se asienta en Bozoó y mata a 40 ovejas más un ternero

Ó.C. / Miranda
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La Consejería confirma los hechos y explica que los ganaderos tramitan las ayudas. Al margen de lo ocurrido en este punto de los Montes Obarenes, otra explotación de Pancorbo denuncia dos pérdidas

El lobo se cebó con una explotación de ovejas, en la que hubo cuatro ataques. - Foto: DB

La presencia del lobo en la comarca de Miranda es una realidad. Así lo viven en Bozoó, donde despidieron 2023 con una sucesión de ataques. En esta puerta a los Montes Obarenes, el depredador ha matado a 40 ovejas y un ternero en cinco embestidas, como confirma la Consejería de Medioambiente, donde remarcan que ya se tramita las compensaciones. A la cifra de muertes, hay que añadir la sospecha en otra explotación, en este caso de cabras en Pancorbo, donde Roberto Sanz perdió dos ejemplares. De una encontró el esqueleto y la otra tampoco ha regresado al corral «por lo que seguro que también está muerta», afirma este ganadero, quien espera que redacten el informe, pero no cree que le reconozcan el daño, ya que «al parecer no había desgarro, pero seguro que era de lobo porque tenía las costillas rotas y eso no lo hace un zorro», sentencia.

Sanz ya se ha cruzado antes con este animal. De hecho, aclara que hace un par de años en el desfiladero dio un parte «y me lo pagaron», matiza, pero aquello se vio como algo más esporádico. Ahora, la presencia es más estable y en toda el área de los Montes Obarenes permanecen en alerta. Lo están en Bozoó, donde han sufrido las peores consecuencias y las fuentes consultadas apuestan porque se trate de «una manada y no de un ejemplar aislado». Entre otros motivos, detallan que se han visto ejemplares por separado y «eran de varios tamaños», remarcan. 

Además, justifican su opinión en la gran cantidad de animales sin vida en poco tiempo. Sobre los sucesos, explican que uno de los puntos donde encontraron las ovejas muertas está muy próxima a las casas, por lo que la incertidumbre crece en el pueblo, ante una especie que en la actualidad está fuera de la lista cinegética y no puede cazarse. En cualquier caso, los vecinos detallan que las dos explotaciones han guardado ya los animales para evitar nuevos incidentes, aunque también mencionan el estrés que sufren los ejemplares que se cruzan con los lobos y sus posibles consecuencias.

En la Consejería aclaran que en la explotación de ovino los hechos ocurrieron «el 8, 9, 16 y 21 de diciembre». El depredador acabó con ovejas de más de un año de vida y en buen estado, justo antes de que abandonaran el monte para pasar el invierno en el corral, con la duda de qué ocurrirá en abril o mayo cuando regresen al monte (...).

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