La industria y el Simón de Colonia diseñan la nueva FP

G. ARCE / Burgos
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Un proyecto de investigación nacional, dirigido por el Ministerio de Educación, analiza desde la economía local las necesidades de perfiles profesionales del sector de la fabricación automatizada, clave para la Industria 4.0

El sociólogo Oriol Homs impartió una charla al equipo docente del Simón de Colonia y los representantes del tejido empresarial local. - Foto: Jesús J. Matías

Burgos, a través del CIFP Simón de Colonia y en colaboración con varias de las principales industrias de la ciudad, está participando activamente en el diseño de la nueva Formación Profesional, concretamente, en la detección de los perfiles profesionales que está necesitando el sector de la fabricación automatizada, un ámbito clave para el desarrollo de la industria 4.0 y la digitalización y robotización del tejido productivo.

Este ambicioso proyecto, financiado por el Ministerio de Educación y Formación Profesional y por los fondos Next Generation de la Unión Europea, se desarrolla en un contexto crítico para la industria nacional y también para la provincial: hay serias dificultades para la renovación de plantillas y muchas más para encontrar mano de obra cualificada. Además, el desfase entre la oferta formativa y la demanda de las empresas es más que evidente. Y todo ello en un momento en el que se afronta la imparable revolución hacia la digitalización y la era del conocimiento. 

Burgos, a través del CIFP Simón de Colonia, participa en una Red de Centros de Excelencia integrada por ocho escuelas ubicadas en el País Vasco, Andalucía, Valencia, Navarra, Murcia, Cataluña, Castilla-La Mancha, además de Castilla y León.

Homs coordina el proyecto de la Red de Centros de Excelencia. Homs coordina el proyecto de la Red de Centros de Excelencia. - Foto: Jesús J. Matías

Son escuelas especializadas en la industria automatizada y han recibido el encargo de analizar de forma coordinada las necesidades más acuciantes de las empresas de su entorno de influencia. En el caso del Simón de Colonia, en este proyecto participan o colaboran industrias de primera línea como, entre otras, Campofrío, Nicolás Correa, Dau Componentes, Adisseo, Hypatia, Asyser (Grupo Imebur), Hiperbaric, Talleres Jover, Overseas Kontellation y la ETT Eurofirms.

La relación formación-empresa es la clave para que la industria disponga de gente cualificada a sus necesidades concretas» 

El trabajo a nivel nacional (también local) está dirigido por el sociólogo Oriol Homs, un reputado investigador de los cambios y las necesidades del mundo laboral, quien ha estudiado la situación de 59 empresas en los entornos de las escuelas profesionales, 8 de ellas en Burgos, de todo tipo de tamaños y especializadas en un amplio abanico de actividades.

Las conclusiones de este trabajo de campo se expusieron la pasada semana en un encuentro en el Simón de Colonia en el que, además del equipo docente y las empresas antes mencionadas, participaron representantes de los sindicatos (UGT), la patronal de los instaladores eléctricos (Apilet) o el Digital Innovation Hub Industria (Dihbu).

El objetivo, explica la directora del Simón de Colonia, es que cada centro de excelencia participante presente su estudio y sus propuestas al Ministerio el próximo 30 de noviembre. «Hay un desfase entre lo que enseñamos y lo que la empresa demanda y este estudio busca que las escuelas de FP modifiquemos nuestra forma de trabajar y nos ajustemos a la realidad».

«El objetivo último de este proyecto es corregir y adaptar la oferta formativa de la FP a la cascada de cambios que trae consigo la Industria 4.0 y a las necesidades concretas de cada empresa», añade Oriol Homs. 

A lo largo de su trabajo de campo ha percibido que las empresas están satisfechas con los jóvenes formados en la FP, «pues se adaptan rápidamente a sus necesidades». «No obstante, los currículums tiene que enfocarse a una sociedad industrial que está cambiando a digital. Sí, incorporan las nuevas tecnologías y no están desfasados, pero debemos estudiar cómo combinar unos títulos estandarizados para toda España a la variedad de necesidades concretas de empresas que están operando a diferentes niveles de transición tecnológica, de diferentes tamaños y que exportan o que operan en el mercado nacional». Para encajar este complejo puzzle de necesidades formativas, Homs ha preguntado a las empresas burgalesas y ha debatido con representantes del tejido productivo local.

La FP debe formar profesionales polivalentes y las empresas especializarlos, esta es la clave de las futuras profesiones» 

«De los ocho centros que he visitado en Burgos, siete exportan a todo el mundo. Tres son de fabricación mecánica, una de máquina-herramienta, una ingeniería en automatismo, dos en alimentación y una en plástico y tienen unas necesidades de mano de obra cualificada muy variada, aunque la oferta de la que disponen es muy estándar», explica el sociólogo.

La industria ya utiliza la inteligencia artificial, la robótica, la nube o la impresión aditiva, «pero aún sigue necesitando profesionales de mecánica y de electricidad. Necesitan gente que dominen muchas cosas, pero que también sepan de lo básico».

La FP,  reflexiona, «tiene que compaginar la polivalencia con la superespecialización. El alumno necesita una base muy amplia de conocimientos para especializarse en un campo. Hablamos de un trabajador distinto, que debe entender la totalidad del proceso industrial dentro y fuera de la empresa e incluso en el mundo. El trabajador con su máquina está desapareciendo y hay que adaptar la mentalidad hacia un mundo industrial diferente».

«Burgos -añade- ofrece una base muy buena para estudiar estos cambios. Aunque el empleo en la industria manufacturera no está creciendo (a diferencia de otros territorios), el que se crea cada vez se profesionaliza más, es decir, las industrias priman más a los titulados de FP que a los universitarios».

Un dato aportado por Homs: cada vez hay más profesionalización de los recursos humanos (menos universitarios), en ocho años los titulados de FP en las plantillas de la industria han pasado del 14% al 50%, mientras que los universitarios saltan del 15% al 17%.

«No obstante, puntualiza, en España solo un 14% de los empleados tiene un título de FP; en Europa son el 50%... Necesitamos el doble de titulados para llegar a nivel europeo por lo que hay gran cantidad de oportunidades». 

Los trabajadores no tienen que hacer lo que se les dice, sino resolver problemas»

Cambio cultural. El estudio constata que no solo faltan jóvenes para cubrir al creciente demanda de puestos cualificados en la economía digital, sino que hay muchos jóvenes ya formados para trabajar «a los que se anima a ir a la universidad». Solo un 30-40% trabajan mientras las empresas tienen serios problemas en sus plantillas.

En el Simón de Colonia y el resto de centros de la provincia ha aumentado el número de titulados, pero solo trabajan un 36% de los grados medios y un 43% de los superiores. «De un tercio a la mitad de los titulados no están en el mercado pese a que se necesitan. Estudian en la universidad, no hacen nada o están en el extranjero... Persiste esa cultura de estudiar una carrera, aunque las empresas quieren esos trabajadores... Hay una contradicción que la sociedad tiene que resolver. Hay que convencer a los titulados de FP para que trabajen porque se necesitan». 

¿Qué perfil profesional demanda la industria local?

Talento: Gente que aprenda rápido y sepa llevar lo que tienen entre manos.

Polivalencia básica: Dominio de los conceptos básicos de la profesión, a los que se añaden las diferentes tecnologías.

Comprensión del contexto productivo: Es importante conocer e integrarse en un contexto de seguridad, calidad y productividad.

Capacidad analítica: Diagnóstico y resolución de problemas.

Proactividad: Actitud activa para aprender.