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Cerco policial al grafitero en Aranda con una lista de firmas

L.N. / Aranda
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El refuerzo en la plantilla permite un mayor control y la identificación de varios jóvenes en las últimas semanas. Mientras, el gamberrismo en el centro continúa con señales tiradas y patadas contra las casas

Señal tirada en una papelera en el barrio de San Juan. / Material intervenido a tres menores de edad. - Foto: L.N. @PoliciaLocalAD

Las pintadas se están convirtiendo en un verdadero quebradero de cabeza para Ayuntamiento, Policía y comunidades de vecinos. Desde hace meses, invaden prácticamente cualquier rincón en Aranda de Duero. Puestos a atajar el problema, en la Policía Local se encuentran elaborando un inventario de firmas con el objetivo de cercar a los grafiteros. Sin ir más lejos, el viernes, en torno a las 22:25 horas, un ciudadano alertó a la jefatura de que tres menores estaban haciendo pintadas en una fachada de la calle Barcelona, en el céntrico barrio de San Juan. La patrulla localizó e identificó a dos jóvenes de unos 12 años y les intervino un spray y rotuladores. Después, barrieron la zona y localizaron más firmas idénticas, por lo que les propusieron para sanción. Las multas van de 750 a 3.000 euros. 

Ahora, cada una de esas firmas ha quedado inscrita en el catálogo policial. Según detallan fuentes del cuerpo, de cada informe queda un registro de información con el que, poco a poco, se va confeccionando un histórico de intervenciones que permite llevar a cabo un mayor control sobre este asunto y sobre las personas que incumplen la normativa. Desde la Policía Local recuerdan que la reincidencia de infracciones leves se considera como infracción grave o muy grave. Además, con el inventario de firmas se pretenden agilizar las gestiones cuando se produce una reclamación por parte de una comunidad de vecinos por alguna pintada, por ejemplo, en los portales. 

«Policía Local y el departamento de Medio Ambiente estamos a una en erradicar estas conductas», recalcan fuentes policiales, mientras subrayan que pese a la dificultad de sorprender in fraganti a los grafiteros, se está logrando cada vez más. En ello influyen los refuerzos en su plantilla, que a mediados de septiembre sumó a 10 agentes en prácticas. «Esto nos permite ser más operativos y llevar a cabo un mayor control». También es cierto, dicen, que últimamente ha proliferado bastante el número de pintadas. Sea como fuere, ya tienen varias firmas registradas, «algunas, las más notorias, se ven por todas partes». En cualquier caso, el jueves interceptaron a otro joven un rotulador y en septiembre pillaron a una mujer haciendo una pintada en una escultura junto a Santa María e identificaron a otro menor que trató de huir en Benjamín Palencia. Eso sí, son conscientes de que este «álbum de firmas será un trabajo bastante largo». 

«Hacen el mal». Aunque la Policía vigila muy de cerca el barrio de San Juan, por el vandalismo (con patadas a puertas y ventanas), los vecinos lamentan que el fin de semana varios chavales «volvieron a hacer el mal». ¿Resultado? Una señal de tráfico tirada en la papelera.