El futuro de la construcción pasa por su industrialización

SPC
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El clúster emprende este "camino sin retorno", ligado a la digitalización y la descarbonización, ante la carencia de mano de obra y para optimizar los procesos

El futuro de la construcción pasa por su industrialización - Foto: Leticia Pérez ICAL

Una nueva revolución, la de la industrialización, llama a la puerta del sector hábitat de Castilla y León, que incluye la construcción, pero también a la industria auxiliar y al resto de la cadena de valor, en lo que se presenta como el futuro de una actividad que se enfrenta al problema de la falta de mano de obra. Esta transformación, que pretende optimizar los procesos, pero sin hacer uniformes las nuevas edificaciones, está ligada a la carencia de mano de obra en el sector, pero también a la digitalización y la descarbonización.

"No hay vuelta atrás. El futuro es sí o sí con la industrialización", aseguró en 'Los desayunos de Ical' el director de Aeice, el Clúster de Hábitat Eficiente, Enrique Cobreros, quien insistió en que trabajan para anticiparse en este "camino sin retorno". Además, el presidente de esta agrupación empresarial, Ricardo Fortuoso, añadió que es un reto "muy ambicioso" que transformará al sector de una forma "profunda". "Hay que darle la vuelta a todo, pero cada vez avanza más este cambio".

Ambos insistieron en que el sector tiene que afrontar su renovación a través de la digitalización, una área en la que se ha implicado el clúster, junto a la industrialización, lo que además es un "reto" y una "oportunidad" para hacer frente a la falta de mano de obra. La solución, insisten, pasa por lograr que a medio plazo esta actividad "mole más" a las nuevas generaciones y se pase de ver a un obrero subido a un andamio pasando frío o calor o con una pala y una hormigonera, a un operario en una fábrica con una tablet.

De hecho, creen que el cambio de imagen de esta actividad pasa por hacer más atractivo al sector, lo que para Aeice requiere impulsar la digitalización, la industrialización y la descarbonización para ofrecer empleos de mayor cualificación. "El futuro es muy prometedor, pero hay que desarrollar estándares para todos estos modelos", dijo Ricardo Fortuoso, quien insistió en que el valor del suelo va a perder peso y lo ganará esta nueva forma de construir, que tiende a parecerse a la de los coches, y que ayudar a dar respuesta a la demanda de más vivienda.

Bien posicionado

Igualmente, el director de Aeice insistió en que el sector en Castilla y León está "bien posicionado" para llevar a cabo el reto de la industrialización, en parte por la existencia desde hace 12 años del clúster que ha generado un ecosistema en el que "se llevan bien" y porque ha desarrollado una colaboración público-privada con la Junta que "no está mal tampoco".

"No estamos detrás que nadie, tenemos retos y necesidad de avanzar básicamente en la parte de la innovación", explicó Enrique Cobreros, quien admitió que el sector está en un "momento inicial" en esta carrera que ayudará a optimizar costes, atraer talento joven e impulsar la descarbonización. "No tiene vuelta de hoja", remarcó, si bien se trata de una apuesta de las grandes constructoras, que debe ir calando en el resto del tejido productivo.

"Más vale que nos adaptemos cuando antes. No tiene retorno y el sector lo necesita", recalcó Enrique Cobreros, quien aclaró la diferencia entre industrializar procesos y ensamblar en obra a la prefabricación. Además, indicó que en ningún caso supone crear barios uniformes, basados en el mismo diseño, porque reiteró no tiene nada que ver con la estética y el diseño.

Precios y empleos

En cuanto al empleo, los dos responsables de Aeice insistieron en que la estandarización de los procesos no supondrá la pérdida de puestos de trabajo, al contrario dará solución a la falta de mano de obra de una actividad que suma ahora en la Comunidad 140.000 trabajadores -34.000 autónomos- en 17.600 empresas activas. Para dar respuesta a este escenario, han lanzado el proyecto Habitable, que pretende mejorar el atractivo de la profesión y adaptar la formación a la demanda del mercado.

El presidente de Aeice insistió en que esta nueva forma de construir necesita avanzar en economías de escala para abaratar el proceso, porque todavía reconoció supone el mismo el coste o un "poquito más". Para ello, insistió en que se debe lograr estándares capaces de aplicarse a la edificación en altura, por que a su juicio los precios de la vivienda se van a disparar por la falta de trabajadores.

No obstante, Ricardo Fortuoso apuntó que una de las ventajas respecto al método tradicional, que también debe valorarse, es que se evitan todos los "errores" o fallos que ahora surgen durante las obras con por ejemplo cuestiones como los puentes térmicos. A esto, añadió Enrique Cobreros, se une que aporta más calidad y prestaciones a las edificaciones, lo que a su juicio eleva la satisfacción del cliente como hace la automoción con los nuevos modelos que saca al mercado.