Absuelven a un acusado de pedir sexo a su sobrina por dinero

F.L.D. / Burgos
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La jueza no encuentra «hechos objetivos concluyentes» que avalen la versión de la menor y no descarta que motivase su denuncia por una disputa familiar previa

El juicio se celebró en la Audiencia Provincial. - Foto: Luis López Araico

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Burgos ha absuelto a un hombre de 48 años acusado de corrupción de menores tras pedir a su sobrina, según las acusaciones, que se acostara con él a cambio de dinero y drogas. La magistrada ponente no ve pruebas objetivas concluyentes para condenarle a los tres años de prisión que solicitaba el Ministerio Fiscal. 

Según el escrito de la acusación pública, en el mes de junio de 2017 G.O.F. pasaba unos días en el domicilio de su hermano en la capital burgalesa. El sujeto, aprovechándose de la ausencia de los progenitores de la menor y teniendo pleno conocimiento de la edad de su sobrina, le pidió mantener relaciones.

Según el relato de la denunciante, en un momento en el que ambos se quedaron a solas en el salón de la casa, y con el fin de «dar satisfacción a su ánimo libinidoso y actuando también con el propósito de menoscabar la formación y educación sexual de su sobrina», le ofreció dinero y droga por acostarse con él.

La sentencia de la Audiencia considera que ninguno de estos hechos han quedado debidamente acreditados. En primer lugar, a lo largo de todo el proceso judicial salió a la luz una disputa familiar ocurrida años después que, según el defendido, motivó la denuncia de la menor como «acto de rabia». Ésta también hizo mención a este episodio. En su declaración relató que un tío suyo llegó un día llorando a su casa porque el acusado le había echado de su casa (eran hermanos) y que había insultado a la joven y a sus padres. Así pues, reconoció, le dio tanto coraje que decidió contar lo sucedido en 2017.

La magistrada concluye en sus fundamentos de derechos que, teniendo en cuenta todo lo expuesto al respecto de este episodio, no se puede «descartar de plano cualquier motivo espurio en la interposición de la denuncia, dado que se produce en un contexto de conflicto en el que el acusado estaba enfrentado con el resto de sus familiares». 

Si bien explica que la denunciante ha mantenido durante todo el proceso la misma versión de los hechos sin incurrir en contradicciones, también matiza que el acusado también mantuvo su posición exculpatoria negando los hechos y afirmando que en aquella época se encontraba residiendo y trabajando en Madrid, lo cual probó con un volante de empadronamiento de una localidad de la mencionada comunidad. 

La magistrada recalca, por último, que no se ha aportado ninguna prueba de cargo que avale la versión de la denunciante más allá de unas afecciones psicológicas sustentadas en un informe forense. Sin embargo, puntualiza la sentencia, dicho documento refiere que los comportamientos perturbadores (consumo de cannabis y alcohol desde los 13 años) ya estaban presentes antes de los hechos enjuiciados. Por ello, entiende que «no se cuenta con hechos objetivos periféricos suficientes».