Las bandejas pierden tirón

B.G.R. / Burgos
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El ciclo para formar camareros tan solo tiene 8 alumnos frente a los 15 de hace un año. La matrícula se mantiene en el resto de la oferta de la escuela de hostelería La Flora, que ha estrenado dos nuevos estudios

Imagen de las instalaciones del centro educativo. - Foto: Luis López Araico

Los carteles de 'se necesita camarero' se suceden en los establecimientos del sector ante la falta de profesionales que lleva viviendo en los últimos años. La escuela de hostelería La Flora conoce de primera mano esta situación, puesto que se dedica a formar profesionales en estos ambos ámbitos y recibe ofertas laborales de forma constante. La evolución de la demanda de los ciclos de FP que oferta evidencia también esa tendencia al haber registrado una disminución notable de la matrícula en los estudios medios de Servicios de Restauración.

Hace un año, estas enseñanzas contaban con 15 alumnos, frente a los ocho de este curso y teniendo en cuenta que el número medio de plazas ronda la veintena. «Es una profesión que está muy devaluada y, precisamente, se necesitan muchos profesionales», subraya el director del centro, Óscar Carbonell, quien pone el foco en la importancia de dicha formación y en el hecho de que abarca múltiples campos de conocimiento, además de que «trabajamos en colaboración con los mejores» de Burgos. 

El 20% de las ofertas de empleo que ha recibido la escuela en lo poco que llevamos de año son de camarero, por debajo de las vacantes para cocina, que suman 39 de un total de 73 (53%), mientras que el porcentaje restante corresponde al campo del turismo propiamente dicho. La entrada de puestos de trabajo continúa así su tendencia ascendente, llegando a los 280 el pasado ejercicio, 114 más que el anterior. En este punto, agrega que dicho volumen se traduce en «cinco plazas por cada estudiante», que llegan no solo de la capital y la provincia, sino de otros territorios de Castilla y León, Cataluña, Valencia o Baleares e incluso del exterior.

El centro suma en este momento 196 alumnos, lo que supone un incremento de la matrícula del 10,7% debido a la implantación de dos nuevos ciclos este curso. Se trata del grado medio de Panadería, Repostería y Confitería, y del superior de Guía, Información y Asistencias Turísticas, cuya acogida por parte del estudiantado valora de forma positiva Carbonell, teniendo en cuenta que es su primer año y la que previsión pasa por que vaya incrementándose en el tiempo. El primero registra 15 matrículas y 11 el segundo de un total de 20 plazas.

En cuanto al resto de ciclos, el director de La Flora destaca que se mantiene el interés que despiertan, ya sean los que cocina o los de turismo, mientras que avanza que el año que viene solicitarán a la Junta la implantación del grado superior de Servicios de Restauración para así completar la formación en todos los niveles de las tres familias que oferta el centro. No en vano, la continuidad de estos estudios es una opción por la que se decanta el 38% de los alumnos que terminan un grado, casi el mismo porcentaje que los que deciden entrar en el mercado laboral.