«Si no actúan en la carretera CL-629 nos van a dejar morir»

A.C.
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Medina de Pomar, Villarcayo, Espinosa de los Monteros, Valle de Mena y Montija urgirán a la Consejería de Movilidad la licitación de las obras de la vía rápida

«Si no actúan en la carretera CL-629 nos van a dejar morir» - Foto: Alberto Rodrigo

Los 50.000 euros que la Consejería de Movilidad reservó para la carretera CL-629 en los presupuestos regionales de 2023 cayeron como un jarro de agua fría en la comarca. Los alcaldes de Medina de Pomar (PSOE), Villarcayo (IM), Valle de Mena (PSOE), Espinosa de los Monteros (PP) y Montija (PP) no se resignan a este varapalo y están a la espera de la solicitada reunión con la titular de este departamento, María González Corral, a quien urgirán a que modifique la partida de este año e inicie la contratación de las obras de construcción de una vía rápida de acuerdo al proyecto ya redactado y entregado a la Junta la pasada primavera, con un coste de 108.750 euros. Ese documento avanza que transformar en vía rápida los 10 kilómetros de Villasana a El Berrón costará 15,4 millones.

Estos cinco alcaldes ya escucharon en febrero de 2020 al entonces consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, decir que la conversión en autovía del trazado de Bercedo a Vizcaya se escapaba completamente de las posibilidades presupuestarias del gobierno autonómico. Por ello, aceptan la idea de una vía rápida, aunque el alcalde de Villarcayo, Adrián Serna, apunta que «lo ideal sería un proyecto de vía rápida que se pueda adaptar en el futuro a una autovía», de tal modo que en todo su trazado de tres carriles (2+1) haya espacio suficiente para un cuarto carril.

Ante un incesante tráfico, los alcaldes visitaron con DB el tramo de Villasana a El Berrón, diez kilómetros con una media de 6.383 vehículos diarios en 2021 y más de 7.000 en años anteriores a la pandemia y sus restricciones. El tráfico es intensísimo en un día laborable a media mañana. A primera y a última hora del día, muchísimo más. Los viernes y domingos o vísperas de puentes y vacaciones se dispara por completo. Pero la carretera presenta baches, fisuras, hundimientos, señales pintadas, restos de cristales y grava en los arcenes... Ya no solo no está prevista la mejora de su capacidad, sino que la conservación es muy escasa. La alcaldesa del Valle de Mena, Lorena Terreros, lo corrobora. «Solo se acuerdan cuando sale en prensa. Vienen parchean un poco y ya», lamenta.

Economía. El alcalde medinés, Isaac Angulo, lo tiene claro: «Si nos dejamos pasar esta oportunidad, esta carretera no se arreglará hasta 2040» y, sin dudarlo, considera que es vital para la economía medinesa, que depende de los servicios en más de un 50% y, en gran medida, de los propietarios de sus segundas residencias. A su lado, el regidor espinosiego, Raúl Linares, también prefiere pájaro en mano. «Aunque la primera opción siempre fue una autovía, todo lo que hagan bueno será», señala, en referencia a una vía rápida. A su juicio, «es esencial para el desarrollo de Las Merindades mejorar esta vía de comunicación, porque es de donde nos vienen los recursos económicos a nivel industrial, turístico...». «Somos una comarca abandonada a nuestra suerte y esto sería una manera de revitalizarla. Si no, nos van a dejar morir», zanja. 

El alcalde de Montija, Florencio Martínez, asegura que el 70% de los impuestos sobre bienes inmuebles de su municipio los pagan vizcaínos con segundas residencias. A su juicio, «con esta carretera, la lluvia, la niebla, la gente se queda en casa. Con una vía de comunicación adecuada, subirían más fines de semana y habría incluso más gente que viviría aquí, aunque trabajase en Bilbao, como dos de mis hijos».

En Villarcayo, Serna sabe que «desde las pymes hasta las empresas más grandes comercian con Vizcaya y todas tienen en esa provincia uno de sus destinos de preferencia». Recuerda que incluso en su día una firma vizcaína se instaló en Villarcayo y podrían ser más con mejores comunicaciones.

Ninguno duda tampoco de lo vital que es ampliar la capacidad de la CL-629 por una cuestión de seguridad ante el rosario de accidentes mortales que registra. Los vecinos de Mena son los que más la sufren para desplazarse a trabajar a Vizcaya, como recuerda Terreros.