Los pasos de baile de la producción

I.L.H. / Burgos
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Con 26 años, Eva Merchán dirige los ensayos de la Joven Compañía de Danza de Castilla y León, baila, da clases, coordina a los coreógrafos y viaja con el grupo. El sábado preestrenan 'Pasajes'

El trabajo de una directora de producción suele estar en la sombra. Aquí Merchán da un paso al frente, mientras Estébanez sigue con la dirección artística. - Foto: Alberto Rodrigo

La dirección de producción en las compañías artísticas es un trabajo habitualmente en la sombra pese a que se encargan de tener una visión externa de la creación y de cohesionar a las profesiones que participan. En el mundo de la danza no siempre se cubre este puesto por lo complicado que resulta vivir de la disciplina. La Joven Compañía de Danza de Castilla y León, en cambio, cuenta con Eva Merchán (Valladolid, 1997) para desempeñar tales funciones.

«Me encargo de llevar los ensayos de los egresados, imparto clases de reforzamiento porque también soy bailarina y coordino la presencia de los coreógrafos. Y es cosa mía acompañar a la compañía en las representaciones y hablar con los programadores, además de ser miembro del elenco», resume. Mientras Alberto Estébanez sigue llevando las riendas de la dirección artística -la parte creativa de las producciones-, sobre la bailarina vallisoletana recae el peso de todo lo demás. A Merchán le corresponde coordinar el resto de los pasos de una compañía que nació en 2019 con el propósito de que los jóvenes bailarines de la región tuvieran su primer contacto a nivel profesional, creando ese puente entre el aula y la escena y como medio para retener el talento en Castilla y León.

«Me siento afortunada porque sigo en activo, estoy aprendiendo mucho y la producción me interesa porque en la escuela te preparan muy bien física y técnicamente para la danza, pero no para la vida profesional», sostiene.  En su caso, tras acabar los estudios en el Conservatorio Profesional de Valladolid y en el Superior María Ávila de Madrid, formó parte de la Compañía Ibérica de Danza hasta que llegó la covid. «Ahí me planté porque no podía vivir de ello ni mantenerme en la capital». 

Como directora de producción ha capitaneado más de 40 representaciones del primer espectáculo Miradas en blanco y se enfrenta el sábado, de la mano de la Fundación Caja de Burgos, al preestreno de Pasajes, la segunda producción. «Se compone de cinco coreografías que han formado parte del Certamen Burgos-Nueva York. Para trabajarlas hemos contado con los coreógrafos con idea de mantener la originalidad y el carácter de las piezas, además de servir de aprendizaje a la compañía».

Con la representación en Cultural Caja de Burgos a las 19:30 horas (y el estreno el 4 de enero en el Principal con el Ayuntamiento) dan trabajo a 8 bailarines y bailarinas de entre 18 y 24 años que cobran por bolo y por ensayo cuando hay una nueva creación. «Yo he ensayado en Madrid tres meses para una producción y solo he cobrado por la función. Es complicado vivir de esto, pero nosotros nos abrimos a dar trabajo de distintas formas. Este verano con la gira Un público para la danza hemos dado  20 funciones por zonas rurales de la región. Aquí pueden seguir con sus estudios universitarios y continuar formándose en la danza, y estamos abiertos a audiciones», repasa mientras invita a conocer con Pasajes el trabajo que llevan a cabo.