De la Rosa califica de "acierto" el toque de queda

N.M.J. (ICAL)
-

El alcalde de Burgos pide a las autoridades sanitarias que si se tienen que llevar a cabo otras opciones complementarias "se hagan cuanto antes"

De la Rosa ve con buenos ojos el establecimiento del toque de queda como medida para frenar la curva de contagios. - Foto: Christian Castrillo

El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, calificó hoy de "acierto" la implantación a partir de este sábado del toque de queda en Castilla y León, recordando que ya solicitó esta medida a la Junta hace un par de días cuando se decretó el confinamiento perimetral en la ciudad, ratificado este viernes por el TSJ, afirmando que este cierre le parecía "insuficiente".

"Como medida complementaria, el confinamiento perimetral no viene mal a efectos de no expandir la incidencia que en una ciudad como Burgos pudiera traspasar. Contienes el virus, pero a efectos prácticos no es una medida que por sí sola resulte demasiado efectiva", dijo.

Sin embargo, considera que la declaración del toque de queda sí que puede ayudar, recordando que son muchos los países europeos que están optando por esta opción. "No se trata de mandar a la gente a casa, pero priorizamos mucho el evitar contactos en contextos de más confianza, como el ocio o las casas (cenas, fiestas…etc)".

Asimismo De la Rosa pidió a las autoridades sanitarias, que "si tienen que agregar alguna otra opción complementaria", como cierres perimetrales conjuntos o la implantación del estado de alarma, "lo hagan cuanto antes". Al respecto, recordó que la única diferencia que hay con los índices de marzo y abril es que no hay un estado de alarma.

"Es muy difícil acertar, pero ante la duda, contundencia", subrayó, deseando que en los próximos meses se consiga corregir la curva de contagios de cara al mes de diciembre y las fiestas navideñas. Hoy se han declarado 371 más, casi el doble que el día anterior

Por otro lado, en relación a la reacción de los burgaleses ante esta nueva medida, De la Rosa aseguró que primará la "resignación", recordando que el estado de ánimo es "malo", aunque está seguro de que actuarán "con responsabilidad en la inmensa mayoría de los casos".