And the winner is... el proyecto Beyou. Daniela del Hoyo y Elsa Monasterio se marcaron un baile similar al que el actor Anthony Hopkins dedicó a sus seguidores al conseguir su último premio Oscar al enterarse de que el trabajo de todo un trimestre había merecido la pena. Las horas de dedicación plena y el enfoque social que integraron ha conquistado al jurado de la XII edición del Concurso Innovacreawork, en el que se premian las mejores ideas empresariales y propuestas emprendedoras desarrolladas por alumnos de 3º y 4º de la ESO y de ciclos formativos de grado medio y superior.
A sus 15 y 16 años, las briviescanas han compartido aula en el instituto La Bureba con jóvenes que su futuro quedó marcado desde años atrás por la difícil situación económica de la familia. Tener que hacer malabares para comprar los libros y el material al inicio de curso, no poder participar en las actividades extraescolares, no disfrutar de una merecida excursión o incluso abandonar los estudios son solo algunos de los episodios que con su plan pretenden erradicar.
Dentro del marco de la asignatura de Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial (IAEE) surgió la idea de crear una empresa social dedicada a subvencionar las actividades cotidianas de los jóvenes del norte de España con dificultades económicas y sociales mediante una tarjeta electrónica que disponga de fondos que financiarán a través de socios y entidades públicas con carteras de inversión dirigidas por ellas mismas.
Las jóvenes se decantaron por un proyecto social al considerar que «los estudiantes merecen facilidades para familiarizarse con el dinero y recibir ayudas para, por ejemplo, inscribirse en la universidad no se convierta en misión imposible por el elevado precio de las matrículas», explica del Hoyo.
El eslogan Beyou ayuda a los jóvenes a conseguir sus sueños deja claro las intenciones de las creadoras, que desde que el pasado 22 de noviembre recibieron la noticia de que su trabajo -dirigido por el profesor Fernando Sevilla- resultó ser la segunda idea triunfadora del certamen, la ilusión por sacarlo adelante ha ganado peso. «Lo veo totalmente factible y me encantaría que saliera adelante porque lamentablemente conozco casos de compañeros que no lo tienen tan fácil como nosotras», destaca Daniela. «El plan es muy bueno porque ambas supieron ponerse en la tesitura de Briviesca. Ellas también cumplen años y comprueban que llega un momento en el que hay que dejar el hogar y mudarse a otras ciudades si quieren seguir formándose», añade el docente.
«Que sea una empresa extendida por toda la unión europea y conocida mundialmente, que en un futuro tengamos unos buenos patrocinadores para que ayuden a los estudiantes en todos los sentidos económicos, maximizar el beneficio de los accionistas, o que todos los jóvenes sin importar su clase social puedan estudiar sin tener que preocuparse de problemas económicos», son los objetivos que se plantearon en su trabajo, y a pesar que son conscientes de que se trata de una visión ambiciosa, se muestran dispuestas a que coja forma. Eso sí, en un futuro. Las ganadoras más jóvenes de la XII convocatoria del Concurso se preparan para afrontar los exámenes finales y no se han parado todavía a pensar a que se quieren dedicar en unos años. Ojalá en cambiar la situación de muchos jóvenes que no tienen tanta suerte como ellas.