La superficie de viñedo asegurada en la Ribera sube un 80%

L.N. / Aranda
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Los episodios cada vez más frecuentes de sequía, pedriscos y heladas llevan a los viticultores a contratar más módulos. El capital asegurado pasa de 22,6 millones de euros en 2013 a 44,5 en la campaña de 2023

Así quedó una parcela de viñedo en el municipio de Quintana del Pidio tras una granizada que cayó en julio de 2022. - Foto: Valdivielso

Año tras año, aumentan las contrataciones del seguro de uva de vino en la Ribera del Duero. El número de parcelas, la superficie global, la producción y el capital asegurados no han dejado de crecer a lo largo de la última década debido a los incesantes siniestros que golpean de lleno al viñedo de la denominación de origen. El último fue la helada del 17 de mayo, que causó daños en más de 2.100 hectáreas en municipios como Quemada, Villanueva de Gumiel o Baños de Valdearados. Unos meses antes, al inicio del verano de 2022, el pedrisco había arrasado por completo parcelas en Quintana del Pidio o Milagros y, en un abrir y cerrar de ojos, muchos viticultores perdieron su trabajo de todo un año. Ante estas circunstancias, cada vez son más los que deciden 'proteger' sus terrenos. Pues bien, la superficie asegurada ha pasado de 5.597 hectáreas en el año 2013 a 10.049 en la campaña 2023, lo que representa una subida del 79,5%. Sucede lo mismo con la producción: de los 28,6 millones de kilos de uva asegurados hace 10 años, se ha registrado un aumento hasta los 52,6, según los datos facilitados por Agroseguro, donde constatan que el capital asegurado ha evolucionado desde los 22,6 millones de euros de 2013 a los 44,5 millones que había en el ejercicio de 2023. 

En cuanto a la campaña de 2024, ya se han asegurado un total de 9.533,7 hectáreas, que engloban 14.533 parcelas distribuidas por las distintas localidades que conforman la Ribera del Duero en la provincia burgalesa. En cuanto a la producción, asciende a 45,8 millones. Mientras, el capital asegurado ronda los 40,2 millones de euros. Desde Agroseguro destacan que estas cifras sólo incluyen la contratación de los módulos de otoño de uva de vino, que se han cerrado a finales de diciembre. Como todavía falta toda la contratación por parte de los viticultores que optan por los seguros de primavera, todo apunta a que en la campaña de 2024 se volverá a batir el récord de aseguramiento en la comarca un año más. Y es que en la campaña de 2023, la contratación de primavera supuso 1.644 hectáreas, casi nueve millones de kilos de uva y 7,5 millones de capital asegurado. 

«Es una zona en la que, por desgracia, hay siniestralidad ya sea por pedriscos o por heladas», expresa el director territorial de Agroseguro, José Ignacio García Barasoain, mientras destaca que el viñedo es el buque insignia en la Ribera del Duero. A su juicio, los viticultores «se dan cuenta de que hay que asegurar» y subraya que en la comarca hay cierta tradición de contratar el módulo de primavera, algo más económico aunque con menos cobertura. «Lo cierto es que la gente está concienciada y queda muy poco para alcanzar la cifra récord», añade, al tiempo que subraya que la contratación de un seguro «da tranquilidad» y, en caso de siniestro, se suele indemnizar en un plazo de entre 30 y 40 días. Así lo reflejan los datos. En cuanto a superficie asegurada se ha pasado de 5.869 hectáreas en 2014 a 6.406 en 2015; 6.494 en 2016; 7.789 en 2017; 8.789 en 2018; 8.935 en 2019; 9.065 en 2020; 9.685 en 2021; y las citadas 10.049 de 2022 y 9.533 de 2023 (sin incluir los módulos de primavera). 

Cultivos herbáceos. En este caso, la contratación se mantiene estable. Los máximos se registraron en 2020, con 45.764 hectáreas aseguradas y un capital de 26,4 millones; y en 2021, con 44.193 hectáreas y 26,6 millones. En la campaña 2024, el cierre de los módulos de otoño arroja estas cifras: 27.901 hectáreas, 74,5 millones de kilos y 16,4 millones de capital asegurado.