El agua de Burgos, a los 14.000 vecinos del Alfoz sur en 2025

I.P. / Burgos
-

Somacyl pone fecha de inicio de las obras el comienzo de la primavera, una vez conseguidos los acuerdos plenarios de adhesión de los 9 municipios.Tendrá 12 meses para ejecutar el proyecto

Manuel Villanueva, Adrián Serna, José Manuel Giménez y Borja Suárez (de i. a d.), en la firma del convenio de Fresnedo. - Foto: DB

El retraso de algunos ayuntamientos, como ha sido el caso de Villariezo, en aprobar en pleno la adhesión al proyecto de abastecimiento de agua desde la red de Burgos a nueve municipios del Alfoz sur, ha trastocado los plazos que manejaba la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León, Somacyl, para culminar los trámites necesarios antes de comenzar las obras, como son las firmas de los convenios con los ayuntamientos, por una parte, y con Aguas de Burgos y el propio Consistorio capitalino. Esta situación retrasa, a su vez prácticamente un año, la llegada del agua a las localidades. 

El propio consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones manifestaba el pasado mes de marzo en Burgos, durante la firma de los protocolos entre las distintas administraciones, que el proyecto sería una realidad en el verano de 2024. El horizonte en estos momentos que plantea Somacyl y la propia Diputación burgalesa es que sea hacia el mes de abril del próximo año cuando se inicien las obras, que tendrán una duración de 12 meses, por lo que no será antes de la primavera de 2025 cuando las localidades del Alfoz sur vean correr el agua procedente de la red de Burgos por sus grifos. 

Son 9 los municipios incluidos en el proyecto, Arcos de la Llana, Los Ausines, Ibeas de Juarros, Modúbar de la Emparedada, Revillarruz, Saldaña de Burgos, Sarracín, Villariezo y Villagonzalo Pedernales, en este último caso para abastecer al polígono industrial, que en total suman una población en torno a los 13.500 habitantes. 

Desde la Sociedad de Infraestructuras se confirma que ya tienen todos los acuerdos plenarios sobre la mesa y que esperan firmar el convenio con los ayuntamientos y el correspondiente con Aguas de Burgos en enero, así como licitar las obras y firmar el contrato en febrero e iniciar las labores unos dos meses más tarde.

En cuanto al proyecto de esta infraestructura hidráulica, se contempla la construcción de 41 kilómetros de tuberías con diámetros entre 90 y 700 milímetros, dejando el sistema preparado para futuras ampliaciones. 

Por lo que respecta a los aspectos constructivos, el punto de conexión establecido se fija en la red sur de la ciudad de Burgos, desde donde se proyectan dos ramales principales en tubería de fundición en el término de Burgos: 800 metros hasta el Sector S-22, es decir, el Monte de la Abadesa, donde se proyecta una acometida, y otro de 4,1 kilómetros hasta el límite del término municipal desde donde se establece una red colectores hacia el sur, repartidos en 15 ejes geométricos y dos zonas principales.

Una primera zona principal, la situada hacia el oeste, se ejecutará mediante conducción de PVC orientado para el suministro de Villagonzalo Pedernales, Villariezo y Arcos de la Llana; esta zona se regula mediante un depósito de 1.300 metros cúbicos, que estará ubicado junto al polígono industrial de Villariezo.

La segunda zona principal viene vertebrada por un eje, eminentemente sur, que termina en un depósito regulador de 300 metros cúbicos al norte de Revillarruz, para suministro de las poblaciones de Saldaña y su urbanización, Sarracín y Modúbar de San Cibrián. Desde ese mismo depósito regulador se desarrollan los ramales hacia Revillarruz, las zonas residenciales el Encinar y Las Tenadas, pertenecientes Humienta, esta misma localidad, Olmosalbos, y Los Ausines.

10 millones. El presupuesto previsto para esta ambiciosa obra asciende a 10,1 millones, de los que 2 aporta la Diputación de Burgos, al igual que la Junta de Castilla y León, esta a través de Somacyl, y el resto los ayuntamientos, que lo pagarán en un periodo de 25 años. La misma sociedad pública se encargará, durante 25 años, del mantenimiento del nuevo sistema de abastecimiento, que contará con tecnología digital para su gestión.