Piden 2 años de cárcel por el incendio del Páramo de Masa

F.L.D. / Burgos
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Expal les subcontrató para llevar a cabo unas detonaciones controladas en las instalaciones de Quintanilla Sobresierra. La explosión causó un siniestro en el que ardieron más de 120 hectáreas

Piden 2 años de cárcel por el incendio del Páramo de Masa - Foto: ALBERTO RODRIGO

La Audiencia Provincial de Burgos juzgará en unos meses a R.G.R. y F.G.C. como responsables del incendio en el que hace un par de años ardieron más de 120 hectáreas de terreno en el Páramo de Masa. La empresa Expal les subcontrató para que realizaran una detonación controlada, pero la explosión se hizo en un día en el que se había declarado un riesgo alto de siniestros y, según el fiscal, la Junta de Castilla y León y la Abogacía del Estado, sin las medidas de seguridad adecuadas. Ahora se enfrentan a penas de hasta dos años de cárcel. 

Según recogen las acusaciones, ninguno de los dos acusados contaba con la formación necesaria para llevar a cabo las tareas que les habían encomendado. Así, R.G.R., militar en situación de reserva del Ejército de Tierra, contaba con la habilitación de técnico especialista en desactivación de municiones y explosivos que no estaba convalidado en el ámbito civil. Por su parte, F.G.C., que tenía encomendada la labor de auxiliar en tareas de destrucción, no tenía el carné de artillero que le habilitara para realizarlas. 

La Abogacía del Estado destaca, además, que una empresa externa había inspeccionado los artefactos el 24 de junio de 2021 y concluyó que presentaban anomalías, pero advierte de que «no consta que fueran corregidos». Asimismo, indica que en la zona próxima al campo de destrucción existía un cortafuegos con un mantenimiento deficiente y recuerda que en los últimos diez años existían varios antecedentes de incendios en la zona. 

El 27 de agosto de 2021, prosigue el relato de las acusaciones, se destruyeron municiones fumígenas de artillería. Los acusados no verificaron si el material a destruir se correspondía con el contenido del acta que él mismo firmó. Por otro lado, ignoraron las condiciones climatológicas. En aquella época estaba declarado el peligro alto de incendios. La temperatura a la hora de los hechos, las 14:45, era de 29 grados con viento moderado y constante, con lo que la probabilidad de que una pequeña fuente de calor pudiera inflamar la hojarasca , rastrojo o pastos secos era del 60%.

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