Obispillo reivindicativo

C.M. / Burgos
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Arturo Castillo protagonizó esta tradición del Día de los Santos Inocentes y pidió al alcalde ayuda para las familias con hijos recién nacidos y que amplíe la zona de juegos del parque de Fuentes Blancas

A lomos de un caballo blanco recorrió el paseo del Espolón, lo que provocó una algarabía a su paso. Todos le querían hacer fotos. - Foto: Ángel Ayala

Arturo Castillo se aprendió muy bien su papel y se comportó como si llevara toda la vida en el cargo. Primero en la iglesia de las Salesas, donde fue investido con los ropajes epistolares, luego en el paseo a caballo por el Espolón y, finalmente, ante el arzobispo, Francisco Gil Hellín, y el alcalde, Javier Lacalle. El Obispillo se mostró agradecido por su nombramiento, pero también reivindicativo con las autoridades, a quienes pidió que echen un cable a quienes peor lo están pasando.

Acompañado de su séquito de vicarios y secretarios, Mario Moral, Alvar Serrano, Jesús María Saiz y David San Martín, comenzó su especial Día de los Santos Inocentes con una misa en la que el pequeño prelado agradeció su nombramiento y subrayó el orgullo que supone representar a la Escolanía de los Pueri Cantores. «Acepto esta distinción con mucha ilusión y agradecimiento a mis compañeros que me han elegido y también a mis padres.Deseo renovar la ilusión con la que todos comenzamos y el orgullo de sentirnos pueri cantores», apuntó.

Posteriormente, tuvo la oportunidad de saludar al arzobispo y visitar la residencia de Barrantes, donde la comitiva dejó atónitos a los ancianos.

Momento en el que saluda desde el Ayuntamiento en presencia del alcalde, Javier Lacalle.Momento en el que saluda desde el Ayuntamiento en presencia del alcalde, Javier Lacalle. - Foto: Angel Ayala A lomos de un caballo blanco, inició un recorrido por el paseo del Espolón junto a su comitiva. Parecía toda una estrella mediática, a juzgar por los cientos de fotos que le dispararon. La entrada en la Plaza Mayor para dirigirse al Ayuntamiento resultó un poco complicada. El ruido de las norias y tiovivos instalados con motivo de las fiestas de Navidad y la algarabía de la gente que se arremolinaba hicieron que el caballo pusiera en algún que otro aprieto al pequeño.

El alcalde, Javier Lacalle, dio la bienvenida a la joven comitiva, que corrió a sentarse en los bancos que suele ocupar la oposición en las sesiones plenarias. Y tras hacer lo que mejor saben, que es cantar, llegó la hora de la verdad. El pequeño Arturo Castillo aprovechó la ocasión para pedir a la primera autoridad de la ciudad que el Ayuntamiento colabore con las asociaciones que trabajan por los más desfavorecidos, en especial con las familias que tienen bebés recién nacidos.

Precisamente, la escolanía, junto a Cáritas, ha iniciado un campaña de recogida de alimentos, ropa y juguetes. «En estos tiempos es muy importante lo que cada uno de nosotros podemos hacer por los demás», apuntó.

También aprovechó para pedir que se amplíe la zona de juegos en el parque de Fuentes Blancas. El alcalde tomó buena nota y se comprometió a cumplir sus deseos.

El Obispillo es una tradición que se remonta al siglo XV, cuando el Cabildo de la Catedral permitió que un niño se vistiera de obispo el Día de los Santos Inocentes.La tradición se vio interrumpida, pero se retomó en el año 1996 gracias a Luis Corbí.