Un pueblo, dos iglesias y mucho por descubrir

R.E. MAESTRO / Villasandino
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El historiador Juan José Calzada enseña a través de dos libros el significado de las múltiples obras que poseen los templos de Nuestra Señora de la Asunción y la Natividad de Villasandino

El historiador Juan José Calzada enseña a través de dos libros el significado de las múltiples obras que poseen los templos de Nuestra Señora de la Asunción y la Natividad de Villasandino. - Foto: Luis López Araico

Villasandino presume de contar con dos espectaculares iglesias que, además de sorprender por fuera, cuentan con una variedad de elementos en su interior que han llevado al historiador Juan José Calzada a publicar dos libros donde desgrana todo lo que vecinos y visitantes se pueden encontrar. Tanto Nuestra Señora de la Asunción como la Natividad cuentan con valiosas 'joyas' que ahora cobran más sentido que nunca al recibir minuciosas explicaciones y comentarios del autor, que deja claro también que «en la provincia burgalesa tenemos un rico patrimonio, hay grandes templos y no son suficientemente conocidos».

Para elaborar estos dos libros, uno por cada iglesia de este municipio declarado BIC, se ha trabajado fundamentalmente sobre los aspectos iconográficos. «A la gente le interesa más qué significa esa imagen para mí que los detalles técnicos, en este caso intento también reflejar cómo era la vida cotidiana del momento en el que se hicieron las diferentes obras», expone el autor, que realizó su tesis doctoral de iconografía y tampoco se centra tanto en las características formales. No falta un estudio de indumentaria civil y religiosa, de muebles... para enmarcar a los lectores en la época. Ambos trabajos los presentará este miércoles, a las 19 horas, en el pueblo de la comarca Odra-Pisuerga.

En la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción destacan las pinturas de Jorge Inglés (siglo XV) enmarcadas en un retablo churrigueresco (del XVIII). «Se trata de pinturas hispanoflamencas donde tenemos temas en relación con la infancia de María, el nacimiento de María, los desposorios o su presentación en el templo... luego vienen dos escenas que están en la Biblia como la Anunciación y la Visitación, mientras en la predela tenemos unos profetas», menciona Calzada, que asegura que estas obras le han sorprendido gratamente por su elevado valor.

Otros de los aspectos que sobresalen en el libro de la también denominada como iglesia 'de la villa', situada junto al famoso puente del río Odra, son el sepulcro de Juan Martínez Rico (XV), que en su día hizo allí trabajos religiosos y tiene como tema central la Anunciación; una arqueta mudéjar (de finales del XIV) que «es una preciosidad»; el retablo relicario de San Ambrosio y Santa Úrsula; el portapaz, una «espléndida» obra de joyería de Diego de Bilbao (XVI) que tiene el motivo de la lamentación por la muerte de Cristo; la pila bautismal románica donde aparece el león atacando a la serpierte y esa idea de «Cristo venciendo al demonio»; el órgano de Pedro Merino de la Rosa, del siglo XVIII con algunas piezas del XVI, coronado por la imagen de San Gregorio, y donde tocó el famoso Chapelet. Impone el retablo mayor prechurrigueresco de Diego de Suano dedicado a la 'titular' del templo, Nuestra Señora de la Asunción, y «frente a la norma tradicional, de representar a María rubia y con piel blanca, aparece con cabello negro y piel morena». También destacan los de Nuestra Señora del Rosario o de la Inmaculada.

En el caso de la iglesia de la Natividad se conserva el púlpito del siglo XVIII, aunque en opinión del autor se parte de otro del XVI; el alfarje mudéjar (XV); el retablo del Cristo (XVII) y otros dos que cuentan con pinturas de Diego de Leiva (XVII) donde aparecen San José con el niño y la muerte de San José. El retablo mayor es de Diego de Suano; y por supuesto, también se encuentran obras en relación con la Virgen del Carmen. Además de la capilla, destacan dos cuadros de ánimas y el ataúd de las ánimas. Este último llamó la atención de Calzada, ya que no había visto ninguno hasta llegar a este pueblo.

Con el contenido de estas publicaciones, que cuentan con la colaboración de Luis Cembranos, se comprenderá mucho mejor aquello que se ve en ambos monumentos de forma amena y se despejarán las dudas de esas inscripciones que parecen iguales. El Ayuntamiento se encargará de su comercialización. Y entre los agradecimientos del autor se encuentran Román Pérez, antiguo compañero de trabajo; Evelio Villaverde y Agustín Rilova, de cuyas investigaciones se ha beneficiado; y Celia Villaverde, vecina de Villasandino que le ha ayudado en sus visitas. Ahora toca disfrutar de estos ejemplares.