Asaja reclama controlar la fauna salvaje y las renovables

P.C.P. / Burgos
-

Donaciano Dujo y Esteban Martínez piden a la Junta un plan especial frente a la superpoblación de jabalíes, corzos, ciervos y conejos, además de insistir en el daño que genera «una lacra llamada lobo»

Donaciano Dujo (i.) y Esteban Martínez, líderes de Asaja. - Foto: Valdivielso

Los líderes de Asaja Donaciano Dujo y Esteban Martínez dicen adiós a un 2023 «catastrófico para el campo, con muy poca producción y costes muy altos». Como buenos agricultores, «optimistas por naturaleza», solo les queda «pensar y esperar que la próxima campaña sea mejor», mientras reclaman a las administraciones que actúen en otros ámbitos para al menos no complicar aún más la vida a los productores y ganaderos. Entre esas preocupaciones extra citan «esa lacra que se llama el lobo» y en general toda la fauna salvaje, así como la proliferación de parques eólicos y fotovoltaicos en terrenos útiles o el reglamento de transporte de animales vivos que prepara Bruselas.

Dujo, presidente de Asaja Castilla y León, urge a la Junta un plan especial para hacer frente a la superpoblación de jabalíes, ciervos, corzos y hasta conejos que, además de causar miles de accidentes de tráfico al año, generan destrozos en cultivos y explotaciones. Todo ello no sin antes insistir en que resulta necesario «modificar el estatus del lobo» y considerarlo especie cinegética al norte del Duero, un cambio de posición que demanda al Ministerio porque lo contrario supone «echar a los ganaderos del territorio», recalca.

Entre sus inquietudes también figura la proliferación de instalaciones de energías renovables en terrenos agrícolas y ganaderos productivos, cuando existe «demasiada tierra inútil» a la que no miran las compañías por implicar mayores costes.«Tiene que ordenarse», apunta Dujo. Esteban Martínez añade el contrasentido de «hacer inversiones en una concentración parcelaria» para luego permitir este tipo de instalaciones en esos terrenos, por lo que reclama una moratoria de varios años para situaciones concretas.

Desde Asaja auguran un encarecimiento de los alimentos si se aplican algunas de las medidas planteadas por el futuro reglamento de transporte de animales vivos, en su opinión «verdaderas barbaridades», como instalar en el camión un sistema para alimentar a los terneros mamones o aumentar la superficie por cerdo de cada vehículo en un 35%, lo que requeriría muchos más viajes.

Para la próxima campaña, la organización agraria cree que podría producirse un ligero incremento de la superficie de cereal sembrada, que la campaña pasada descendió entre un 15 y 20%, aunque dependerá del precio de los fertilizantes y el del girasol.

Finalmente, exigen cambios en «una PAC mala, medioambientalista y con menos presupuesto, que va desincentivando al agricultor», para quien reclaman más libertad. En cualquier caso, felicitan a los técnicos de Asaja porque pese al aumento de burocracia este año han multiplicado por tres las solicitudes tramitadas por la organización agraria en Burgos (de 370 a más de 1.000).

Hasta 150.000 lechazos de fuera. No es la primera vez que Esteban Martínez alerta de que el lechazo terminará como un producto de lujo, si se mantiene el ritmo actual de cierre de explotaciones de ovino. Este año ha subido el precio, aunque no igual para todos.«Al ganadero le están pagando entre 5 y 10 euros más por unidad y los estamos encontrando por 25-30 euros más en la carnicería», explica.

Todos los años se necesitan unos 300.000 corderos de Castilla y León y otros 130.000 de fuera para atender la demanda navideña, una cifra que en esta campaña puede aumentar hasta los 150.000 precisamente por la escasez de ganadero patrio. «Hay que tomar alguna medida ya».