El secreto de llevarlo al día

B.G.R. / Burgos
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Esther Casas, del Diego Marín, y Hugo Tomé, de Jesuitas, han obtenido las mejores notas de la EBAU, lo que unido al peso de las materias específicas les sitúa cerca del máximo de 14 puntos. Estudiarán Derecho y Políticas, y Mecatrónica

Hugo Tomé recibió la noticia en la ciudad alemana de Mannheim. / Esther Casas reconoce la presión vivida este curso. - Foto: DB y Alberto Rodrigo

Antes de las 10 de la mañana estaban ya delante del ordenador para consultar las notas de la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU). Sus expedientes académicos y el hecho de haber salido satisfechos de la prueba les llevaba a confiar en una buena calificación. Sin embargo, lo que no se esperaban fue recibir la llamada de la UBU para informarles de que había obtenido los mejores resultados del distrito de Burgos. Son Esther Casas Sáenz, del instituto Diego Marín Aguilera, con un 9,875 en la fase general (obligatoria), y Hugo Tomé Santidrián, de Jesuitas, con un 9,935, contando con la media de etapa posobligatoria. Los dos se han quedado muy cerca del 10 y, teniendo en cuenta las ponderaciones de las materias específicas elegidas, alcanzan el 13,794 y el 13,935, respectivamente, de un máximo de 14 puntos.

No tendrán problemas para acceder a los estudios superiores deseados. Esther cursará el doble grado de Derecho y Ciencia Política en la Universidad de Burgos, para el que no se requiere nota de corte, aunque su autoexigencia, como ella misma reconoce, le ha llevado a prepararse al milímetro cada materia bajo una presión cuyo objetivo pasaba por «sentirme bien conmigo misma». Habla de un año de «mucha intensidad», a lo que Hugo añade otros adjetivos como «sacrificado y duro», si bien ambos comparten que el secreto no es otro que el de «llevar al día» las asignaturas

A este estudiante de Jesuitas la noticia le pilló en Alemania, donde se encontraba junto a su madre para visitar distintas universidades del país. Siente una especial atracción por la lengua germana, que descubrió fruto de la «curiosidad y las ganas de aprender». Por eso, su deseo pasa por cursar en este destino un grado de ingeniería vinculado a la mecatrónica, la electrónica y la informática. Cree que no tendrá problemas para acceder, lo que responde a un carácter «optimista, generoso y perseverante». 

Esther estaba en casa cuando conoció la nota. «Al principio me he quedado en shock», admite esta joven que se define como «independiente y con las ideas muy claras». La elección de la carrera va unida a su interés por el derecho y la política, además de que considera que se trata de un doble grado que «abre muchas puertas». Busca con estos estudios «entender cómo funciona todo, porque de lo contrario es como si estás viviendo sin saber lo que te está controlando». 

No se han marcado un reto profesional. La vida irá determinando los pasos a seguir. Por el momento, Esther preparaba ya la maleta para el viaje de fin de estudios, mientras que Hugo estaba desando comenzar el Interrail. Habrá también vacaciones familiares y momentos para estar en Burgos y disfrutar del tiempo que este año no han tenido.