Antonio Pérez Henares

LA MAREA

Antonio Pérez Henares

Escritor y periodista. Analista político


Tragaderas infinitas

17/10/2023

El sanchismo, que es ya todo el PSOE, dejémonos de gaitas, se ha lanzado, crecido porque les sale la cuenta para no perder el gobierno central, que vieron perdido, a una atronadora campaña de lavado de cerebro para demostrar que lo que están haciendo es por nuestro bien, por el de España y que sus alianzas son con los buenos y progresistas.
Resulta a primera vista tan grosero, tan obscena la mentira y tan demostrable por sus propias palabras y juros, que la primera reacción es que es imposible que eso cuele, que no provoque el rechazo. Pero es que aunque no cuele, porque en realidad está asumido que mienten como bellacos, ellos mismos son los primeros en saberlo, se lo tragan con enorme gusto y regodeo. No les importa un bledo, ni la infamia, ni la traición. Eso son minucias. Lo que importa es el poder y para las tropas, la sigla. La patria, de esto hace ya mucho, ha dejado de ser España. Su patria es el partido.
Se mal viste, ya ni se pone cuidado, a la mona de seda y se transforma en la más preclara representación del pensamiento, la virtud, la belleza y la sabiduría. Y si alguien osa decir que sigue siendo una mona, te llevan a la hoguera por delito de odio. Hoy ya saben que es delito de odio todo, hasta que alguien es flaco, gordo, es ya genocidio, dependiendo de quién lo dice y a quién se dirige.
Así que estamos, en este largo preludio de maceramiento neuronal del país, con la aquiescencia y aplauso mediático mayoritario y militante, para convencernos o que si no, nos callemos, que no hay nada mejor para nuestra Nación y todos nosotros, que entregar nuestros derechos soberanos a los separatistas y que irse con Bildu a la cama es la mejor prueba de amor a la paz y a la memoria democrática y que con la coyunda queda purificado y ha de olvidarse de inmediato aquella minucia de 853 asesinatos, miles de heridos, extorsiones, secuestros y estragos.
Que los secesionistas a quienes ya indultaron y luego abolieron el delito, responsables de golpe institucional contra el Estado y la Constitución, eran en realidad los buenos, las víctimas y todos los demás, ellos mismos en aquel entonces, los malos, opresores y verdugos. Hay que arrodillarnos ante ellos porque eso es "convivencia" y sed aplastados, un ejemplo de tolerancia.
Los malos, remalos son los de Vox, esos sí que están manchados de todos los más execrables crímenes que se les suponen de principio y por lo que se les condena sin derecho a defensa alguna. Aún más, mientras a ellos ni la sangre derramada, hasta de sus propios compañeros, les salpica ni preocupa, el roce con estos ya contamina y convierte en apestada a toda la derecha.
La propaganda, la mentira, continua y reiterada, el ahogamiento y descalificación de cualquier crítica son sus armas. Y tristemente, está testado, les funcionan y piensan que ya lo tienen hecho. Que su infamia ya está amortizada. Primero entre sus filas, donde solo han levantado la voz unos cuantos tachados de dinosaurios de inmediato, aunque sean sus primeros referentes democráticos "ya no son de los nuestros" y listo, y hacen jueguecitos de palabras un puñadito a quienes aún les avergüenza un poco lo que están haciendo. Pero seguirán y saldrán con que no van a ser cómplices de la perversa derecha, obviando su complicidad con la terrible parva en la que ya todos están revueltos.
Vive el mundo momentos convulsos y dramáticos provocados por las vesanias bestial, fanática y asesina de Hamás. Hay quien ha dicho que si a Sánchez le hicieran falta sus votos no dudaría en pactar con ellos. Parece una barbaridad. Pero es que resulta que son sus socios de gobierno, sus propios ministros, quienes no solo lo pregonan, es que son sus voceros. Al fin y al cabo no son sino hermanos de sangre de quienes no hace tanto nos aterrorizaron. Y no solo lo digo por ETA. ¿O nos hemos olvidado quién cometió la atroz matanza del 11-M? No, dicen. Para luego culpabilizar de los 200 muertos al gobierno de España. Ahora los culpables de los crímenes etarras y del golpe separatista, ya se pueden ir preparando a oírlo, fue el Régimen del 78 y todos quienes votamos y aceptamos la Constitución y la Democracia.
Eso ya solo es el siguiente paso. Y no tengan esperanza alguna, se lo tragarán con ansia golosa y nos lo harán tragar a todos. El Poder es el único Dios verdadero y este, además, se toca con las manos. Las tragaderas, pues, son infinitas. Más que el Universo.