Adiós al Rey de las Gildas

B.G.R.
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El hostelero Carlos Sierra fallece a los 63 años. Tras más de tres décadas junto a su primo Nacho al frente del Orfeón, en la calle San Lorenzo, su último negocio fue la Bodeguilla de Santa Clara, donde revolucionó la hora del vermú

Sierra, en una imagen de marzo de 2020, delante de la Bodeguilla de Santa Clara, en la calle del mismo nombre. - Foto: Patricia González

Capataces, pulpo a la vinagreta,  bonito con anchoa... y cientos de gildas, colocadas con minuciosidad, protagonizaron su barra durante décadas. Primero, en el antiguo Orfeón, negocio que regentaba la familia y en el que comenzó a trabajar cuando terminó el servicio militar, y, después, en la Bodeguilla de Santa Clara, a donde se trasladó tras tener que dejar el primero, en la calle San Lorenzo, después de más de 30 años al frente de este emblemático bar junto a su primo, José Ignacio Galarón (Nacho). Toda una vida dedicada a la hostelería, que ayer se quedaba huérfana.

La noticia del fallecimiento de Juan Carlos Sierra Galarón, Carlos como siempre le llamaban, se conoció ayer por la mañana, conmocionando a compañeros del sector y amigos, pero también a una extensa clientela que abarca a numerosas generaciones de clientes burgaleses. «Era una gran persona que ayuda a todo el mundo», recordaba Nacho sin dejar de resaltar su capacidad de esfuerzo porque fue «cien por cien trabajador».

(Más información, en la edición impresa de este martes de Diario de Burgos)